Una consultora internacional proyecta que el torneo tendrá un efecto dispar entre las sedes, favoreciendo la expansión del Producto Bruto Interno mexicano frente a sus vecinos del norte.
Proyectan que México tendrá mayores beneficios ecónomicos del Mundial 2026 que sus vecinos del norte.
Andrew Harnik/Getty Images
Un informe señaló que el efecto financiero del Mundial 2026 será dispar entre las tres naciones anfitrionas. Aunque el certamen no representará un cambio radical, México se perfila como el país que captará un beneficio comparativamente más importante respecto a sus vecinos del norte, agregando un crecimiento de 13 puntos base al crecimiento del PBI.
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A pesar de las tensiones y consecuencias derivadas del conflicto en Irán, la consultora Moody’s Analytics revisó al alza en abril la previsión de expansión para la economía mexicana, elevándola de 1,4% a 1,5%, lo que refleja una reevaluación del impulso que generará el torneo.
Aunque México albergará una menor cantidad de partidos en comparación con Estados Unidos, el tamaño más pequeño de su economía y la intensidad de los efectos indirectos del gasto de residentes permitirán que el evento genere un estímulo más significativo al crecimiento local.
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México albergará una menor cantidad de partidos en comparación con Estados Unidos y Canadá.
La cita mundialista de 2026 será la tercera organizada por México, un récord histórico. No obstante, a diferencia de 1970 y 1986, cuando el país consolidó un legado de grandes inversiones en infraestructura -como la expansión del subte de la Ciudad de México-, los preparativos actuales han mantenido un perfil mucho más focalizado.
Mundial 2026: dispersión y costos elevados
La distribución de los encuentros entre tres países hará que los impactos económicos directos e indirectos queden ampliamente repartidos. El gasto en alojamiento, alimentación, entradas y ocio se concentrará en las áreas metropolitanas sede, tales como California, Texas, Nueva York, Miami, Atlanta, Boston y Vancouver.
En el caso de la Ciudad de México, su estatus como polo turístico global permitirá que, aun con menos partidos disputados, se generen mayores gastos indirectos en hospitalidad y sirva como plataforma de exploración hacia otras regiones. En Canadá, ciudades como Toronto y Vancouver experimentarán una suba del turismo, aunque la distancia entre los centros urbanos podría condicionar los efectos de derrame.
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La inversión en infraestructura de México para el Mundial.
El estudio advierte, además, que el evento será uno de los más onerosos para los espectadores, con valores de tickets notablemente superiores a los registrados en Qatar 2022. Debido a la mayor cantidad de seleccionados y a la escala continental del torneo, el impacto final podría incluso exceder las estimaciones iniciales.
A su vez, Moody’s Analytics subraya que existen riesgos latentes. Las tensiones geopolíticas podrían presionar los costos de transporte y alimentos, mientras que las políticas migratorias restrictivas en Estados Unidos podrían poner un techo al aumento del sector. Aun así, al desarrollarse durante la temporada alta de verano y contar con eventos paralelos, los riesgos se mantienen equilibrados con un sesgo potencialmente positivo.
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