Thomas Johansson inscribió su nombre por primera vez en el historial del Grand Slam al ganar a los 26 años el Abierto de Australia, continuando así una tradición del tenis nórdico en esta parte del mundo, y de paso salió del anonimato.
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"Jopa" Johansson, como le conocen sus amigos, se convirtió en el primer sueco en alcanzar una final de un torneo grande desde que su compatriota Magnus Norman lograra la de Roland Garros en el 2000 (perdió con el brasileño Gustavo Kuerten), y al triunfar en Melbourne pasará a la historia como el segundo peor preclasificado en ganar este torneo desde que comenzó la Era Open, sucediendo a Mark Edmondson en 1976.
Después de emular a sus ídolos, Mats Wilander y Stefan Edberg, y convertido ya en el primer sueco en ganar un Grand Slam desde que Edberg se hiciese con el US Open en 1992 al derrotar a Pete Sampras, Johansson ha cortado además la mala racha del tenis nórdico en Melbourne donde sus compatriotas Stefan Edberg (1990, 1992 y 1993) y Thomas Enqvist (1999) habían sido batidos en aquellas finales.
Mientras Mats Wilander (1983, 1984 y 1988) y Edberg (1985 y 1987) ganaron también el título australiano, aunque cuatro de ellos fueron conseguidos en la hierba del estadio de Kooyong.
En su caso, la victoria le llega después de participar en 25 ocasiones en un torneo grande, desde que debutó en el abierto australiano en 1994. Sólo dos jugadores, Goran Ivanisevic (48) y Petr Korda (34), le superan en número de intervenciones en un grande hasta que lograron el triunfo. Johansson está empatado en ese aspecto con Andrés Gómez (27) y Thomas Muster (27).
Johansson partió como cabeza de serie número 16 en este torneo, y también rompió una condena que parecía ligada a los que portaban este número. Ningún jugador que había salido así al principio había ganado hasta hoy un Grand Slam en 135 competiciones en la Era Open.
La última vez que un favorito 16 había llegado a la final de un grande fue el español Sergio Bruguera, en Roland Garros en 1997 cuando perdió con Kuerten.
Quizá su perseverancia haya sido la clave de toda su trayectoria. Sus mejores actuaciones en el Grand Slam eran hasta hoy dos cuartos de final en el US Open en 1998 (perdió contra Mark Philippoussis) y en el 2000 (contra Todd Martin). En Melbourne su mejor resultado llegó el pasado año, cuando el francés Sebastien Grosjean le derrotó en tercera ronda.
En el 2001 este sueco nacido en Linkoping, donde también nacieron Johan Carlsson y Thomas Nydahl, tuvo su mejor temporada desde 1998 al terminar en el puesto 18. En junio había sido 14 gracias a sus títulos en Halle y Nottingham, ambos sobre hierba. También había sido semifinalista en Dubai y Long Island.
Su preparación para el Abierto de Australia este año pasó por alcanzar los cuartos de final en Madrás (India), donde perdió con el que luego sería finalista, el tailandés Paradorn Srichaphan.
Luego calentó motores en Sydney, pero cayó en la primera ronda con el francés Julien Bouttier.
Ahora, ya como titular de un Grand Slam, liderará el equipo sueco que se enfrentará contra Gran Bretaña en la primera ronda del Grupo Mundial de este año, en Birmingham (8-10 febrero).
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