La Fórmula E, pasión fierrera con sentido ecológico

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El mundo avanza constantemente a velocidades que muchas veces no da tiempo para renovar recursos. La necesidad de encontrar energías alternativas al tradicional petróleo también llegó a los circuitos de carreras. Desde fines de 2014 se corre la Fórmula E, una nueva categoría que apunta a llevar los motores eléctricos a su máxima dimensión. Con vehículos impulsados por baterías de litio, llegan a 225 km/h y aceleran de 0 a 100 en tres segundos.

La idea es concientizar sobre la necesidad de implementar energías alternativas en el transporte, principalmente público, pero también privado. Este sábado se correrá en Buenos Aires, en Puerto Madero (en circuito callejero, como todas las fechas), con la particularidad de que las competencias se desarrollan en un solo día y, acompañando el sentido ambiental, se usa un único juego de neumáticos.

Ámbito.com dialogó con el experimentado piloto mexicano Salvador Durán, recientemente incorporado al equipo Amlin Aguri, equipo japonés que tuvo su experiencia en la Fórmula 1 y que ahora incursiona en la divsional "verde". Al respecto, dio su visión sobre el negocio, la problemática ambiental y los diferentes tipos de motores: los eléctricos no producen ruido.

Periodista: ¿Cuál crees que es el objetivo primordial de la creación de la Fórmula E?

Salvador Durán: Creo que miras al futuro. Es un inicio difícil, porque todos quieren comparar con la Fórmula 1, el Indy Car o autos que llevan 50 años en el mercado, y a veces nos cuesta trabajo entender, por que aunque a la vista se ve similar, el auto tiene que desarrollarse. Y para eso va a tomar tiempo, pero no sabemos cuánto.

P: ¿Cómo es formar parte de una nueva categoría con un trasfondo ambiental?

S. D.: Es una categoría interesante para el futuro. Estar en la primera temporada de la primera categoría de autos eléctricos en carreras similares a la Fórmula 1 y demás, es importante, es historia, y creo que es la punta de lanza. Vienen muchas cosas más interesantes, no solo para la parte de carreras, sino también de negocios.

P: ¿En qué cambia pasar de un auto con motor de combustión interna a uno eléctrico?

S. D.: Es totalmente diferente. Es como comparar entre sí las otras categorías, Fórmula 1, Nascar, GT, Prototipos. Ahora está esta nueva que son eléctricos. En la forma de manejarse es diferente, en cuanto a la aplicación del poder, al frenado, las curvas, en eso cambia totalmente.

P: ¿Cuáles son las diferencias técnicas?

S. D.: En lo técnico, lo principal que se tiene que entender es el torque. Aquí es de 0 a 100 inmediatamente toques el acelerador. No pasa por una curva o revoluciones. La aplicación de ese poder es muy complicada. Obviamente desarrollamos un sistema para tratar de que no sea tan agresivo. En el manejo, lo principal es que no tenemos un diferencial, que se active o desactive cuando se aplique o no poder. Es muy diferente cómo se siente el coche durante la transición en las curvas.

P: ¿Los valores de las prestaciones son similares o varían mucho?

S. D.: Tiene totalmente otros números. En Fórmula E podemos llegar a generar una potencia impresionante. Podríamos llegar a 300 km/h o más, pero la batería se acabaría muy rápido. Al final de cuentas no es un tema de cuál auto es más rápido, sino cómo hacer un auto eficaz y armar un evento competitivo, y ahí entra la Fórmula E.

P: ¿Qué tipo de seguridad hay en las carreras de impulsión eléctrica?

S. D.: Ahora estamos en un nivel muy alto, y como es el principio, lo primero que se quiere es la seguridad del piloto. Estamos cubiertos al 100%. Hubo un accidente muy fuerte en la primera carrera y el piloto salió ileso, aún cuando el coche se rompió todo. Existen riesgos de descargas, de hecho cuando nos bajamos del auto siempre saltamos para no hacer descarga a tierra. Pero para la energía que se está usando, es muy seguro.

P: ¿La Fórmula E podría ser una buena alternativa para que aquellos que están buscando un GP importante que no lo pueden tener?

S. D.: Es complicado, porque es un tema político, por los apoyos que puedan llegar a tener. En el caso de México se concretaron los casos de Sergio Pérez y Esteban Gutiérrez, y eso activó muchísimo la economía para Fórmula 1, porque se acercaron los sponsors. Así se generaron los recursos para llevar de nuevo el GP de Fórmula 1. Yo vengo todos los años a la Argentina, y creo que eso le falta, ha perdido mucho esa cultura del fórmula, con el TC, el Súper TC2000.

P: ¿Le ves posibilidades a una categoría eléctrica en las divisionales locales de Latinoamérica, caso del TC en Argentina?

S. D.: Lo veo difícil por lo económico. Hoy el TC, el Súper TC2000 y otras categorías que vi acá son autos de mucho tiempo atrás, con motores de toda la vida y arreglos que se consiguen en cualquier esquina. Cambiar eso por una categoría que tenga el 100% de traer cosas nuevas, desarrolladas únicamente en Europa o Asia, e implementarlas, va a elevar los costos. Hoy el automovilismo no crece en nuestros países por la economía.

P: ¿Costó conseguir apoyo económico?

S. D.: No, porque no es una categoría nueva de lo mismo sino única. Es la gran diferencia. Al ser única, no hay otro lugar dónde invertir. Eso la hace especial, no tenemos competencia. Queremos esa sinergia de juntar a toda la gente que quiere entrar en esta categoría para que entre todos seamos más. Esa será la clave del éxito.

P: ¿Crees que la F1 o alguna categoría similar pueden tomar algo de la E, por el ejemplo lo ambiental?

S. D.: Ahora el concepto ecológico la Fórmula E lo tiene acaparado quiere hacerlo por su lado. Lo más difícil era que la FIA autorizara el proyecto. La F1 tiene un sector de mercado donde está muy establecido desde hace muchos años. Nosotros venimos con una estrategia nueva, innovadora. Acá estamos más cerca de la gente, corremos en los centros históricos, a precios muy accesibles. En la F1 eso es muy difícil, porque es una elite. Creo que todo lo que es marketing la Fórmula E lo está haciendo bien y sobre todo en lo más importante: en este momento hay una necesidad en el mundo (encontrar energías renovables), y a la gente que le preocupe esa necesidad y le gusten las carreras, vamos a ser la categoría favorita.

P: ¿Cuál pensás que será el futuro de la categoría?

S. D.: Realmente es impensable, ya que ahora van a empezar varias personas a desarrollar el auto cada vez más, y luego vendrán energías alternativas muy interesantes, baterías más durables, más potentes, lo que nos hará mejores. Y vamos a llegar a un punto en el que podamos competir en cuanto a velocidad y podamos darle todavía más espectáculo a la gente.

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