La lluvia se hizo presente desde ayer en el segundo Grand Slam del año
Roger Federer sólo pudo exhibir su tenis sobre la pista central de Roland Garros durante 56 minutos, hasta que la lluvia interrumpió su encuentro contra el estadounidense Michael Russel, cuando el suizo dominaba por 6-4 y 4-1.
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La lluvia destrozó de nuevo el programa de la segunda jornada del Grand Slam de tierra batida, de tal manera que de los 65 partidos previstos para hoy únicamente acabaron siete.
En dos jornadas, si los cálculos normales previstos se hubieran cumplido, se habrían completado las partes de arriba de ambos cuadros, 64 partidos, pero solo han logrado acabarse 14 en dos días.
El déficit ahoga Roland Garros. Federer fue uno de los pocos que al menos pudo desentumecer los músculos tras una larga espera, esta vez de tres horas, la mitad que el retraso del domingo, pero no pudo acabar con su primer rival.
Se trataba de su primer encuentro después de vencer al español Rafael Nadal en la final del Masters Series de Hamburgo, de lograr aquel 6-0 en el tercer set que acabó con la racha de 81 partidos ganados sobre tierra por el zurdo de Manacor.
Esta vez su rival era el estadounidense Michael Russel, 68 del mundo, de 29 años, con un pobre balance sobre tierra batida en toda su carrera (ocho victorias y 20 derrotas) que se hizo famoso en los octavos de final del 2001 en Roland Garros cuando tuvo bola de partido contra el brasileño Gustavo Kuerten, a la postre campeón.
"Guga" ganó aquel partido como pudo y al acabar dibujó con su raqueta un corazón en la pista central, para que el público se diese cuenta que había salido adelante solo gracias a su apoyo.
A Federer, que busca convertirse en el primer cabeza de serie que gana el título desde Kuerten hace seis años, no le dio tiempo suficiente para liquidar su primer encargo este año en París, en el que se siente fuerte tras su hazaña en Hamburgo para completar su Grand Slam particular y convertirse en el sexto jugador en la historia que ha logrado reunir los cuatro grandes en su palmarés.
Tampoco pudo Tommy Robredo liquidar su escollo inicial ante el argentino Diego Roitman, 83 del mundo.
El español nunca ha perdido en la primera ronda en Roland Garros y el argentino nunca ha ganado un partido en este torneo.
Los dos siguen en ese estado. El duelo se suspendió dos veces, la primera ganando Robredo 5-3 y saque a los 51 minutos, cuando llegó la lluvia.
Luego, tras una hora de interrupción, Tommy pudo avanzar algo más y dominar por 6-3, 6-4 y 2-1, con servicio hasta el parón final.
La jornada se fue deshaciendo en interrupciones y cancelaciones. Primero ocho partidos, luego 22, siguieron 38, y finalmente todos.
Solo pudieron acabar seis del cuadro femenino y uno del masculino, el que ganó el ruso Nikolay Davydenko, cuarto favorito, al italiano Stefano Galvani, 117 del mundo, por 6-3, 6-1 y 6-1.
El ruso, semifinalista en París el 2005, encontró la fórmula para luchar contra la lluvia: rapidez, entrega, jugar al golpe ganador como fuera y acortar los intercambios.
Lo consiguió en 90 minutos, y luego se fue feliz al vestuario, porque al principio pensó que no llegaba a tiempo debido al impresionante atasco en los alrededores del estadio.
"Solo pensaba en romper, romper, y jugar más rápido, porque comenzaba a llover. Solo pensaba en ganar y en acabar cuanto antes", dijo.
Davydenko está situado en la parte del cuadro de Federer, con quien solo podrá enfrentarse en semifinales.
"Sólo quiero estar concentrado para el siguiente partido, no quiero pensar en Federer ahora, pero si le doy miedo es agradable. Quizás pueda vencerle, pero aún no estoy allí", comentó.
La estadounidense Venus Williams, finalista en el 2002 ante su hermana Serena, fue también del selecto grupo de afortunadas. Ganó a la francesa Alize Cornet por 6-4 y 6-3 y se situó en la segunda ronda.
También lograron finalizar sus encuentros, la francesa Severine Bremond, la australiana Samantha Stosur, la china Na Li, la holandesa Michaela Krajicek, la italiana Tathiana Garbin, y la estadounidense Ashley Harkleroad.
El español Juan Carlos Ferrero, campeón en el 2003, fue uno de los perjudicados por la lluvia. El valenciano lleva pendiente con su partido ante el estadounidense Amer Delic desde el domingo. Hoy logró saltar a la pista, pero con 3-4 abajo y servicio, su trabajo se vio suspendido a los 39 minutos.
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