El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, deberá renunciar a la presidencia de club de fútbol de primera división Milán, debido a una ley aprobada anoche por la Cámara de Diputados que prohibe a miembros del gobierno ocupar puestos directivos en empresas.
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Por dicho motivo, Berlusconi no podrá ser ni siquiera presidente honorario del club, destaca hoy "La Gazzetta dello Sport". Sin embargo, el jefe del partido "Forza Italia" podrá seguir poseyendo la mayoría de las acciones, por lo que no variará su situación de ropietario del Milán.
La nueva ley -que debe ser aprobada aún por el Senado- no afectará de modo profundo al club milanés, pues Berlusconi, de 65 años, había confiado ya la dirección a su estrecho colaborador Adriano Galliani, cuando a mediados de los años 90 entró en el escenario político. Se calcula que la ley no entrará en vigor en la actual temporada.
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