Los clásicos de Madrid suelen ser ríspidos, friccionados, con niveles de ánimos muy elevados. Emocionantes hasta el final, y con una cuota de violencia más elevada que el resto de los partidos. El más afectado este martes en el duelo de ida por los cuartos de final de la Champions League fue el croata Mario Mandzukic, quien terminó con su rostro lastimado.
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En las primeras jugadas del segundo tiempo, el centrodelantero del Atlético fue víctima de un durísimo codazo del defensor del Real Sergio Ramos cuando ambos saltaron a cabecear un centro. El balcánico salió de la cancha y fue atendido durante varios minutos por un profundo corte en la entreceja.
La estrella del fútbol croata se fue furioso de la cancha: el serbio Milorad Mazic no cobró nada y ni siquiera amonestó al central de la selección de España. Por eso, el exfutbolista del Bayern Munich entró con toda su ira a cuesta, y en la primera que tocó, lo hizo con la mano y recibió una tarjeta amarilla.
Como si esta situación no bastara, pocos minutos después Mandzukic se entreveró en una pelea típica de cada corner con Carvajal, lateral derecho de la "Casa Blanca", quien le mordió una mano y le aplicó un golpe de puño en el estómago al croata.
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