8 de enero 2001 - 00:00

Muerte de Riofrío abre interrogantes

El básquetbol está de luto con la muerte de Gabriel Germán Riofrío. No obstante, más allá de la congoja, el fallecimiento del alero de Estudiantes de Bahía Blanca, ocurrido el domingo a la noche a raíz de un paro cardíaco sufrido en el cotejo ante Libertad, en Sunchales, abrió serios interrogantes sobre los controles médicos a basquetbolistas.
El alero de dos metros que se desplomó faltando 5'19'' para finalizar el encuentro que Libertad le ganó al Estudiantes bahiense en el Hogar de los Tigres de Sunchales, «tenía aumentadas las paredes del corazón», según indicó el médico Ernesto Bosco, de la clínica Sunchales donde falleció el jugador.

El hijo del inolvidable sanjuanino Guillermo Riofrío, figura del básquetbol argentino en la década del '60, ya había sido advertido de un problema cardíaco por la Asociación Cordobesa antes del torneo provincial de julio del año pasado. Sin embargo, su médico personal, el también célebre ex basquetbolista Gustavo Chazarreta, hoy uno de los más destacados cardiólogos del país e íntimo amigo de su padre, lo autorizó a participar de ese certamen y posteriormente del campeonato argentino que ganaron los cordobeses en la ciudad de San Francisco.

Este detalle para nada menor alcanza mayor significación si se toma en cuenta que desde los 15 años el jugador integró los seleccionados argentinos de cadetes y juveniles, con los que obtuvo sendos títulos sudamericanos, además de jugar con el representativo Sub-22 el campeonato mundial de Australia.

A propósito de esto el doctor Chazarreta señaló que «en los seleccionados argentinos no se realizan controles cardíacos del tipo que necesitaba Gabriel. Y cuando consulté a la gente de Estudiantes de Bahía Blanca, ellos tampoco lo realizaban por cuestiones económicas, como ocurre con todos los equipos que juegan la liga».

En coincidencia con Chazarreta se pronunció su colega Sergio Della Schiava, director del centro médico «De por Vida», donde se efectúan los controles solicitados por la Federación Cordobesa de Básquetbol. El facultativo recordó que en ese lugar le realizaron a Riofrío «un chequeo en junio de 2000. Los estudios determinaron que padecía una miocardia hipertrófica», precisó. «Eso significa que el ventrículo está unido al corazón por un tabique que debe medir hasta 11 milímetros -aclaró-, pero en aquel estudio ya medía 15,3, y seis meses más tarde alcanzaba los 25,2. Cuando se pasan los 11 milímetros se liberan enzimas del corazón que producen riesgos en el individuo. Este muchacho tenía más del doble, y ésa es la primera causa de muerte súbita en el deporte», explicó.

El médico puntualizó que «el chico no estaba apto para realizar deportes de alta competencia, pero seguramente algún otro profesional lo habilitó, porque después jugó el campeonato argentino y se incorporó a Estudiantes de Bahía Blanca», indicó Della Schiava, apuntando, sin nombrarlo, a Chazarreta.

El cardiólogo santiagueño, por su parte, defendió su participación en la atención de la salud del joven Riofrío al señalar que «cuando se lo estudió se dispuso que dejara de practicar por un lapso de 45 días, como se recomienda habitualmente. Después la situación mejora ostensiblemente y la ecografía mostró valores normales, por lo cual se lo autorizó a volver a competir. Pero al hacerlo reapareció aquella dolencia y, como consecuencia de una cirugía en una rodilla, detiene su actividad, se le vuelve a realizar una ecografía para el diagnóstico y, como muestra cambios, se decide hacerle estudios de genética solicitados desde la Fundación Favaloro. Después perdí todo contacto con Gabriel y no supe qué cuidados médicos se le hacían, aunque sí me enteré que mucha gente le había aconsejado que dejara de jugar. Esa patología era de tal magnitud que le podría haber ocasionado la muerte en la vida común, sin necesidad de haber practicado deportes», concluyó Chazarreta.

Lo descripto por ambos facultativos, cada cual con su particular punto de vista profesional, tiene su correlato en la mayoría de los clubes en los que se practica básquetbol en el país. Por ejemplo en los clubes que participan de los torneos organizados por la Federación Regional de Capital Federal, los controles médicos no existen en la mayo-ría de los equipos que juegan en la primera división A.

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