27 de enero 2002 - 00:00

Nueva caída del Barcelona

El argentino Javier Saviola fue el único superviviente del naufragio del Barcelona, que cayó derrotado en su campo ante el Osasuna, decimoquinto clasificado de la primera división española.
   
El Barcelona suspendió el examen con que había retado el técnico, Carles Rexach, a sus jugadores después de la movida semana que empezó con las noticias sobre la supuesta fiesta sexual en un hotel de Madrid.
   
El equipo azulgrana jugó un partido lamentable de principio a fin, en el que no se vio en ningún momento la rabia y el espíritu de revancha que Rexach esperaba de sus jugadores.
   
Los tímidos silbidos con que fueron acogidos los barcelonistas al saltar al césped fueros subiendo de tono hasta ser despedido el equipo con una masiva bronca, acompañada de una pañolada que recordó los peores tiempos recientes en el club catalán.
   
Al Osasuna le bastó defender ordenadamente en la primera mitad y creer en sus posibilidades mediada la segunda parte para llevarse los tres puntos, ante un Barcelona que, aunque dominó territorialmente se mostró muy espeso en ataque.
   
Ante la ausencia en el ataque del holandés Patrick Kluivert y la desafortunada actuación del brasileño 'Rivaldo', sólo la movilidad y habilidad en el uno contra uno de Javier Saviola se salvaron de la mediocridad general.
   
Fruto de ello es que sólo hubo en los primeros 45 minutos un par de ocasiones de peligro, ambas del Barcelona, y la mejor de ellas fue fruto de un lanzamiento de esquina que, tras peinar Frank de Boer, fue rematado a bocajarro por Philippe Christanval, pero su cabezazo fue sacado bajo los palos por un defensa 'rojillo'.
   
La otra acción fue fruto de una genialidad precisamente de Saviola, que se deshizo con un quiebro de Jusué, tras lo que su disparo salió desviado a córner por otro defensa.
   
La impaciencia empezó a apoderarse poco a poco del Camp Nou, sobre todo tras ser expulsado Phillip Cocu en el minuto 72.
   
Osasuna empezó a creer en sus posibilidades de ganar el partido y a enseñar las uñas mediada la segunda mitad. El australiano Aloisi estuvo a punto de marcar en un remate de cabeza y poco después llegó el desastre.
   
El Camp Nou acabó de estallar cuando Osasuna se adelantó en el marcador, gracias a una jugada personal de Alfredo, que él mismo culminó batiendo a Reina tras hacer la pared con Iván Rosado en el minuto 82.
   
A partir de entonces, los errores constantes de los azulgranas y las protestas masivas del público se adueñaron del coliseo barcelonista, que llegó a corear con 'oés' los rondos con que en los últimos minutos los osasunistas humillaron a los catalanes.
   

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