Parece que a Ginóbili el anillo le queda chico

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Tras inscribir su nombre en la elite del básquet mundial, para Emanuel Ginóbili se avizora un futuro todavía de mayor esplendor, con más protagonismo y de más alta trascendencia en el mundo de la NBA que se adjudicó con los Spurs el anillo de campeón en su primera temporada.

Este bahiense, de 25 años, que miraba a Michael Jordan en la televisión y ni siquiera soñaba con estar en lo más alto del podio, tiene todas las condiciones, basquetbolísticas y personales, para ocupar el sitial de las estrellas en una de las competencias más exigentes de todo el mundo.

En su primera temporada Ginóbili impactó a todos, aunque aún tiene contrato por otro año con San Antonio (tres millones de dólares en total) y luego será agente libre. No hay dudas de que las ofertas le lloverán si sigue con el nivel demostrado.

Sin embargo, más allá del futuro, Ginóbili vive este presente de una manera especial y sus palabras definen todo lo que siente por estas horas: «Debe ser difícil encontrar hoy en todo el mundo una persona más feliz que yo. Es el sueño del pibe». Con su tradicional buen humor, Ginóbili se robó el show mediático en el encuentro del plantel de los Spurs con la prensa junto a su compañero Stephen Jackson.

Ginóbili estimó que a través de su conquista «se dio un gran paso hacia delante en el basquetbol argentino. Por ejemplo, no es común ver nuestra bandera en el máximo escenario del basquetbol, como ocurrió durante el partido con New Jersey Nets».

Después llegó el momento de los elogios para sus compañeros de equipo, y en ese aspecto el que lideró sus preferencias fue, obviamente, el «jugador más valioso», el pivote Tim Duncan. «No creo que nadie haya jugado como él y muy pocos tienen la fortuna de ver todo lo que es capaz de hacer, sólo sus compañeros de equipo. Somos muy afortunados de estar aquí y de tener la oportunidad de jugar juntos».

Después llegaron los elogios para Jackson, Robinson, Parker... No se olvidó de nadie.

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