17 de septiembre 2012 - 20:20

Patea con los ojos tapados y la clava en un ángulo

El penal es así de injusto: si es gol está bien pateado y si es atajado, el disparo no fue el adecuado. Por eso, este hombre practica la manera de tener mecanizada la acción.

Pero lo notorio no es que el jugador practica pegarle con los ojos tapados, sino que además, lo hace de rabona (la acción de entrecruzar una pierna por detrás de la otra para impactar la pelota).

El resultado es un disparo perfecto. Potente, esquinado y bien arriba, donde ningún arquero puede llegar.

La pregunta del millón es si este futbolista se animará a patear un penal de esta manera durante un partido. ¿Por qué no?

Salvando las distancias de calidades y contextos, Michael Jordan alguna vez hizo lo propio jugando para Chicago Bulls en un partido de la NBA. En aquella oportunidad, el extraordinario jugador de básquet, realizó los correspondientes tiros libres con los ojos cerrados.

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