El Mundial de fútbol 2026 arranca en junio con expectativas de ser la edición más grande de la historia, con 48 selecciones y partidos en 16 ciudades de Estados Unidos, México y Canadá. Junto con esa magnitud, surge una preocupación inesperada por un factor que podría afectar tanto a jugadores como a aficionados: el intenso calor que se espera en varias de las sedes seleccionadas.
Preocupación en el fútbol: las sedes más peligrosas del Mundial 2026
Iniciamos el año de la próxima Copa del Mundo de Fútbol y esta vez será en un formato completamente diferente.
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El Mundial de fútbol se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
Especialistas en condiciones climáticas y salud deportiva han advertido que algunos lugares podrían registrar temperaturas y niveles de estrés térmico superiores a lo habitual para un evento de esta envergadura. Esto ha encendido alertas sobre los riesgos asociados a golpes de calor y complicaciones físicas durante los encuentros y en las áreas aledañas a los estadios.
Cuáles son las sedes de "alto riesgo" para la Copa del Mundo
Entre las sedes consideradas de “alto riesgo” debido al potencial calor extremo están varias ubicaciones tanto en México como en Estados Unidos. Monterrey, en el norte de México, es una de las ciudades más señaladas por sus condiciones de altas temperaturas y humedad, lo que puede poner a prueba la resistencia física en jornadas de verano.
En Estados Unidos, ciudades como Miami, Kansas City, Boston, Nueva York y Filadelfia se encuentran también clasificadas como zonas de riesgo por estudios que analizan índices de calor combinados con humedad, elevando la probabilidad de estrés térmico para quienes se encuentren tanto dentro como fuera de los estadios.
¿Jugadores y fanáticos en peligro?: qué se puede hacer para evitar los golpes de calor
Para enfrentar las altas temperaturas previstas, una de las medidas implementadas es la programación de pausas de hidratación durante los partidos en momentos clave del juego, lo que busca disminuir el impacto del calor sobre los jugadores. Otra estrategia consiste en ajustar los horarios de los encuentros en las sedes más calurosas, priorizando horas del día con temperaturas más bajas para reducir la exposición directa al sol.
Además, se recomienda a los aficionados que asistan a los partidos mantenerse bien hidratados, buscar zonas de sombra cuando sea posible, usar ropa ligera y tomar descansos regulares en espacios frescos para mitigar los efectos del calor extremo en su salud.
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