Racing sigue sin encontrar el rumbo
-
El posible camino de Argentina hacia la final del Mundial 2026 y los rivales que se podría cruzar
-
Argentina clasificó a octavos y se enfrentará a Egipto en el Mundial 2026: horario, TV y dónde se juega
El equipo rosarino logró la victoria con dos tantos de Lisandro Sacripanti y uno de Leonardo Ponzio, para otorgarle a los "rojinegros" su segunda victoria consecutiva en el Torneo Clausura 2002.
La Academia logró el empate parcial sobre el final del primer tiempo con un tanto de Diego Milito, que no alcanzó para que --al menos-- sumará su segundo punto en el certamen.
El elenco que dirige Julio Zamora se dio el gusto de ganar en menos de cinco días a los equipos de Avellaneda, y le hundió al conjunto "Blanquiceleste" un puñal hiriente en esta campaña que es una imagen desbibujada de la foto color de la gloria reciente.
A pesar de los dos goles, el primer tiempo fue aburrido y de un pobre nivel técnico, con muy pocas ideas y aún menos pretensiones de mejorar los rendimientos con el correr de los minutos.
De todas maneras, el primer aviso lo dio Newell's, que a los 2 minutos de juego estuvo a punto de abrir el marcador luego de un bombazo de Mauro Rosales que el arquero Gustavo Campagnuolo salvó desviando al córner.
Sin despeinarse, en la segunda llegada a la valla de Racing, los locales consiguieron la ventaja parcial, con un golazo de otro partido, un fantástico zapatazo de Ponzio que dejó sin chances al arquero de La Academia.
Esos minutos iniciales fueron los mejores de los rosarinos, que a partir de las buenas intenciones de Julio César Saldaña --siempre criterioso con el balón-- intentó jugar un poco al fútbol. Pero cuando uno quiere y el resto no puede, todo se diluye en solamente buenas intenciones.
Sin compañía, el volante no encontró respuestas en su compañeros, así el juego se fue haciendo sucio y desagradable, con protagonistas que transitaban por el campo de juego carentes de creatividad.
Con el correr de los minutos, Racing comenzó a animarse, con Carlos Arano juntándose con José Chatruc, más la presencia de Gerardo Bedoya, quienes construyeron un triángulo interesante que finalmente dio sus frutos.
A los 32 minutos, una jugada de pelota detenida que ejecutó desde la izquierda el colombiano, el balón cayó sobre el segundo palo donde la cabeza de Milito ganó para convertir el empate.
La continuidad del partido se hizo más interesante, con los locales buscando juntar más a su jugadores y priorizando el toque del balón, mientras su rival, parado de contraataque, apeló a la velocidad de sus hombres de punta para sorprender.
El ingreso del delantero Lisandro Sacripanti, por el lesionado Saldaña, le aportó más profundidad a Newell's, y delegó en Maximiliano Rodríguez la tarea de la conducción.
Racing recuperó por momentos, sólo por algunos minutos, la memoria y se pareció un poco más al equipo campeón del Torneo Apertura 2001, con aquella convicción futbolística que lo convirtió en un cuadro invulnerable.
Cuando Racing avanzaba en el campo de juego y hacía mejor las cosas, un error propio generó la jugada del segundo tanto de "La Lepra" que quebró animícamente a la visita.
Un error de Diego Milito --tiro mal un tacó en el medio campo-- hizo que el balón quedara en poder de los rosarinos que tomó a toda la defensa de Racing mal parada, le permitió a Cristian Grabinski habilitar a Maxi Rodríguez, quien hizo un preciso centro
para el cabezazo de Sacripanti para el 2 a 1.
La debacle llegó sin remedios, Racing se perdió en su laberinto y Newell's aprovechó para estirar las diferencias, cuando Maxi Rodríguez -convertido en la figura de la cancha-- cedió un pase de lujo para que el juvenil Sacripanti sellara el 3 a 1.



