3 de agosto 2001 - 00:00

Riquelme sigue en la mesa de diálogo

El que observa a Riquelme lo verá tranquilo, algo despreocupado, siempre dando un «palito» para el lado de los dirigentes, una frase amable para Bianchi, pero siempre trata de eludir hablar sobre el pase al Barcelona, porque «hasta que no se haga algo, yo no hablo», suele decir el jugador.

Mientras tanto, los dirigentes de allá (Barcelona) y de aquí (Boca) siguen jugando a las escondidas. Por lo menos muestran, tras un doble juego de palabras, la verdadera situación del jugador. Simplemente porque ni Joan Gaspart ni Mauricio Macri (vaya a saber los porqués) salen al ruedo con conceptos diferentes a la hora de informar.

El titular del Barcelona dice: «El plantel tiene completo su cupo de los extracomunitarios», teniendo en cuenta que tiene en sus filas a Rivaldo, Geovanni, Saviola, Andersson, Rochemback, Christanval y Bonano. Por otro lado, aduce que el club «ya gastó el presupuesto (80 millones de dólares) que tenía comprometido para esta temporada». Es decir, nunca señala cuál es la verdadera razón que impide el pase de Riquelme.

En tanto, Mauricio Macri -poniendo cara de distraído-dice a voz en cuello que «Riquelme tendrá el contrato más importante que haya tenido ningún jugador de Boca en su historia». Al tiempo que sigue hablando con el representante Juan Marcos Franchi (en disidencia con Daniel Comba -el agente FIFA-que trabaja para Boca) para llegar a un acuerdo total.

Sugestivamente el pasado lunes llegó a Buenos Aires don Leopoldo Hinjos García, abogado del Barcelona, con la misión de llevarse en sus carpetas un compromiso de Boca por la «prioridad por el pase de Riquelme».


Una gestión que por pedido de Gaspart debía hacerse en el «mayor hermetismo» y con el compromiso de partes de no darlo a conocer. En realidad, es una carta en la manga que tiene Gaspart por si el equipo no tiene el inicio de campeonato que ellos esperan.

Según pudo establecerse, tal vez ésas sean las razones que actúen como un sedante para el jugador. Lo cierto es que hoy día Juan Ramón Riquelme está jugando por 20%, pues no llegó a un acuerdo. Sabe que el tiempo corre en su favor. Cuanto más tiempo pase, menos margen tendrán los dirigentes de Boca para que accedan a sus pretensiones. En otras palabras, los 3 millones de dólares que Riquelme pidió para renovar el contrato serán reembolsados en el futuro de alguna manera. Si no lo hacen en un año, quedará libre y recuperará el dinero. Lo que se dice, saber esperar.

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