2 de febrero 2006 - 00:00

River cumplió su trámite en Bolivia y está en la Copa

River Plate, que llegaba con una diferencia de seis goles a su favor, aseguró esta noche su clasificación a la segunda fase de la Copa Libertadores de América, tras lograr otra cómoda victoria sobre Oriente Petrolero de Bolivia por 2-0, de visitante, en el partido desquite de una de las series preliminares del torneo.

Los dos goles fueron convertidos en el primer tiempo por el colombiano Juan Carlos Toja, a los 16 minutos, y el boliviano Doyle Vaca, en contra, a los 24m.

Con la serie absolutamente definida, el equipo argentino sufrió la expulsión del defensor Federico Domínguez, por doble amonestación, a los 7 minutos del segundo tiempo.

El pasaje de River a la instancia siguiente había quedado prácticamente consumado una semana antes, en el estadio Monumental, con una clara goleada por 6-0 en el regreso oficial de Daniel Passarella a la conducción técnica del equipo "millonario".

River participará el grupo 8 que integran además Paulista de Brasil, El Nacional de Ecuador y Libertad de Paraguay, equipo dirigido por el argentino Gerardo Martino.

River jugará el primer partido contra los paraguayos, en Asunción, el próximo jueves 16.

Sin riesgo de perder la clasificación, el equipo de Passarella encaró el partido con total tranquilidad como si se tratara de un ensayo para probar a jugadores que buscan su mejor forma física (por caso, Luciano Figueroa y Marcelo Gallardo) y a otros que no son titulares en la actualidad.

Con la predisposición de ataque que caracteriza al nuevo equipo del "Kaiser", River se adueñó del desarrollo del partido desde el comienzo y eligió el costado derecho para atacar, donde se destacaba el chileno Cristian Alvarez con sus proyecciones.

En la mitad de la cancha, Gallardo fue el eje del juego, escoltado por el buen criterio del colombiano Toja, generoso en el despliegue físico y correcto para manejar la pelota.
Por lógica, el equipo argentino desniveló rápidamente; a los 16m. Toja conectó una volea de zurda en la puerta del área y sorprendió al arquero Galarza para abrir el marcador.

Ocho minutos después una grosería de la defensa boliviana le permitió a River ampliar la ventaja cuando Vaca intentó despejar una pelota que llegaba del campo contrario, se cayó y desde el suelo impulsó la pelota hacia su arco descolocando a su propio arquero que iba en busca del balón.

Esa imagen fue la muestra más acabada de que River podía ganar el partido aún sin proponérselo y que Oriente, pese a su ganas de ir al frente, no tenía el más mínimo recurso para ilusionarse. No obstante, los bolivianos tuvieron sus chances porque la
defensa de River, esta vez, no lució confiable. Entre ellas, se registraron dos tiros en los palos y un opción increíblemente desperdiciada por el argentino Palavicini de cara a Carrizo dentro del área.

Esas situaciones erradas terminaron por desanimar a Oriente que en el segundo tiempo ni siquiera insinuó con arrimarse al arco del rival.

River controló la pelota, jugó al trote y esperó el final mientras recambiaba algunas piezas de cara al futuro, como el volante Lucas Pusineri, quien tuvo la posibilidad de jugar sus primeros minutos con la camiseta "millonaria".

De todas formas, la atención durante el complemento estuvo centrada en las tribunas, donde se produjeron serios desmanes entre hinchas locales, visitantes y la policía, desatados por el robo de una bandera a los simpatizantes de River.

La violencia de un sector del público boliviano se trasladó hacia los jugadores argentinos, quienes fueron agredidos con proyectiles cuando intentaron acercarse al lugar con el objetivo de solicitarle a la policía que no reprimiera. Fue un final absurdo.

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