8 de octubre 2007 - 00:00

River fue muy superior a un descolorido Boca

A pesar de haber perdido con Newell's, Independiente sigue siendo el puntero del Apertura cumplida la 13ª fecha, pero ahora tiene como único escolta a Lanús que al derrotar a Arsenal quedó a un solo punto. Boca, con la derrota ante River, bajó al tercer puesto y cuarto quedó Tigre, un punto más abajo, luego de su empate ante Vélez. Cuando sólo faltan 6 fechas para terminar el torneo los 20 equipos tienen posibilidades matemáticas de salir campeón y por eso las declaraciones del técnico de River, Daniel Passarella, « todavía tenemos posibilidades» tienen plena vigencia, porque su equipo quedó a 6 puntos. Ahora habrá un receso de dos semanas para que la Selección juegue por las eliminatorias.

Falcao se llena la boca con el grito de gol. Fue el primero que convirtió River, que se adueñócon claridad del superclásico.
Falcao se llena la boca con el grito de gol. Fue el primero que convirtió River, que se adueñó con claridad del superclásico.
River le dio una lección de fútbol a Boca en el superclásico. Con la frescura de Buonanote y la calidad de Ariel Ortega y Belluschi, le bastó al equipo de Daniel Passarella para superar a un Boca que sigue en caída libre desde que fue eliminado por San Pablo de la Copa Sudamericana.

River manejó el partido desde el principio. Maniató a Palacio con Ponzio jugando en posición de lateral izquierdo y armó un circuito futbolístico por derecha con Ferrari y Augusto Fernández para tener salida clara.

Al juvenil Diego Buonanoteno le pesó para nada la responsabilidad de ser el conductor del equipo y con su habilidad generó desequilibrios a una defensa que nunca mostró seguridad.

De la habilidad de Buonanote se generaron los dos goles: en el primero remató de afuera del área, y la pelota rebotó en el travesaño. Tomó el rebote y habilitó a Belluschi, que dejó solo a Radamel Falcao García para convertir. En el segundo peleó una pelota con Paletta, y el defensor de Boca lo derribó cometiendo el penal que Ortega convirtió.

Boca nunca «entendió el juego». Anulado Palacio y sin salida por los costados, terminó chocando contra el mediocampo rival y cometiendo muchas faltas que hicieron que Banega fuera expulsado antes de terminar el primer tiempo.

En el segundo, Russo puso a Battaglia por el inexpresivo Gracián, intentando descontar con más fervor que fútbol. River retrasó sus líneas para jugar de contraataque y no aumentó el marcador porque le faltó precisión en la definición, pero tuvo situaciones como para llevarse una victoria más holgada.

River volvió a demostrar que en su estadio sube mucho su rendimiento y que si encontrara regularidad como visitante, puede pelear el torneo.

Boca, en cambio, está muy bajo y, aunque le ganó a San Lorenzo en la última fecha, está muy lejos de un equipo que pretende ganar el campeonato Apertura y la Copa del Mundo de Clubes.

Dejá tu comentario

Te puede interesar