River fue muy superior a un descolorido Boca

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A pesar de haber perdido con Newell's, Independiente sigue siendo el puntero del Apertura cumplida la 13ª fecha, pero ahora tiene como único escolta a Lanús que al derrotar a Arsenal quedó a un solo punto. Boca, con la derrota ante River, bajó al tercer puesto y cuarto quedó Tigre, un punto más abajo, luego de su empate ante Vélez. Cuando sólo faltan 6 fechas para terminar el torneo los 20 equipos tienen posibilidades matemáticas de salir campeón y por eso las declaraciones del técnico de River, Daniel Passarella, « todavía tenemos posibilidades» tienen plena vigencia, porque su equipo quedó a 6 puntos. Ahora habrá un receso de dos semanas para que la Selección juegue por las eliminatorias.

River le dio una lección de fútbol a Boca en el superclásico. Con la frescura de Buonanote y la calidad de Ariel Ortega y Belluschi, le bastó al equipo de Daniel Passarella para superar a un Boca que sigue en caída libre desde que fue eliminado por San Pablo de la Copa Sudamericana.

River manejó el partido desde el principio. Maniató a Palacio con Ponzio jugando en posición de lateral izquierdo y armó un circuito futbolístico por derecha con Ferrari y Augusto Fernández para tener salida clara.

Al juvenil Diego Buonanoteno le pesó para nada la responsabilidad de ser el conductor del equipo y con su habilidad generó desequilibrios a una defensa que nunca mostró seguridad.

De la habilidad de Buonanote se generaron los dos goles: en el primero remató de afuera del área, y la pelota rebotó en el travesaño. Tomó el rebote y habilitó a Belluschi, que dejó solo a Radamel Falcao García para convertir. En el segundo peleó una pelota con Paletta, y el defensor de Boca lo derribó cometiendo el penal que Ortega convirtió.

Boca nunca «entendió el juego». Anulado Palacio y sin salida por los costados, terminó chocando contra el mediocampo rival y cometiendo muchas faltas que hicieron que Banega fuera expulsado antes de terminar el primer tiempo.

En el segundo, Russo puso a Battaglia por el inexpresivo Gracián, intentando descontar con más fervor que fútbol. River retrasó sus líneas para jugar de contraataque y no aumentó el marcador porque le faltó precisión en la definición, pero tuvo situaciones como para llevarse una victoria más holgada.

River volvió a demostrar que en su estadio sube mucho su rendimiento y que si encontrara regularidad como visitante, puede pelear el torneo.

Boca, en cambio, está muy bajo y, aunque le ganó a San Lorenzo en la última fecha, está muy lejos de un equipo que pretende ganar el campeonato Apertura y la Copa del Mundo de Clubes.

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