River se impuso con autoridad y vuelve a mirar desde lo más alto

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River llegó a la punta del torneo Clausura, ganándole con justicia a Estudiantes, pero sin hacer un gran partido. Tuvo más amor propio que fútbol y le costó mucho superar a un equipo formado principalmente por suplentes que lo sorprendió con un gol a los 4 minutos.

La entrada de Víctor Zapataen el segundo tiempo fue el arma fundamental, porque con dos desbordes finalizados en sendos centros, River consiguió los dos goles que le dieron la victoria final.

Estudiantes armó un planteo para jugar de contraataque. Una línea de cuatro en defensa y tres mediocampistas defensivos para tratar de cerrar los circuitos de juego de River. Delante de éstos el peruano Cominges y José Sosa para crear fútbol y sólo arriba el movedizo Pablo Lugüercio. El esquema a Jorge Burruchaga se le perfeccionó a los 4 minutos, cuando Cominges con un remate violento desde la puerta del área abrió el marcador.

River, en contrapartida, intentó presionar en tres cuartos de cancha. Ahogar la salida del rival y manejar la pelota desde el talento de Marcelo Gallardo, con la ayuda de Gonzalo Higuaín, que bajaba unos metros para juntarse y tocar. Arriba la potencia de Luciano Figueroa inquietando a los defensores con su capacidad para moverse en espacios pequeños. River empató gracias a Higuaín, luego de una jugada que será muy discutida porque hubo dos manos (una de Cominges y otra del autor del gol) no advertidas o, en todo caso, no sancionadas por Rafael Furchi.

Estudiantes fue un rival digno que batalló los 90 minutos sabiéndose inferior, pero que con sus contraataques puso en duda el triunfo de River.

La entrada del zurdo Zapata por el diestro Augusto Fernández le dio a River una alternativa que en el primer tiempo no manejaba y era el desborde por izquierda donde Angeleri era muy flojo en la marca. El cambio dio sus frutos casi automáticamente, porque a los 2 minutos Zapata se fue hasta el fondo de la cancha y su centro pasado fue conectado por la arremetida de Tula, que con un toque de derecha convirtió el segundo gol.

River buscó aprovechar el momento para definir el partido, pero Luciano Figueroa se lesionó solo y eso anímicamente frenó sus ímpetus. Igual siguió siendo mejor que su rival, que intentó buscar el empate, pero sin muchos argumentos. Sobre el final del partido, otro desborde de Zapata le permitió a Farías marcar el tercer gol, que aseguró el triunfo y la punta, para un equipo que quiere dar pelea en el torneo y la copa, y parece tener argumentos para pelear en los dos frentes.

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