2 de febrero 2011 - 10:46

River y Boca sólo lograron un empate

En el segundo Superclásico del año, River y Boca empataron en Mendoza.
En el segundo Superclásico del año, River y Boca empataron en Mendoza.
River Plate y Boca Juniors igualaron 1 a 1, en el segundo superclásico del verano jugado en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza, en el marco de la preparación de ambos para asumir el arranque del torneo Clausura de primera división.

Con este resultado y sacando provecho del triunfo alcanzado en enero pasado en Mar del Plata por 2-0, el equipo de Julio César Falcioni se adjudicó la Copa en juego, llamada Luis Nofal, en homenaje a un fallecido dirigente de la empresa organizadora.

Casi 40 mil personas presenciaron un cotejo que fue de mayor a menor y que terminó con un nivel discreto, más allá de la intención de los dos por adjudicarse el triunfo.

River estableció clara supremacía en el tramo inaugural del partido y como consecuencia de ello sacó ventaja a los 7m. del primer período, con un cabezazo de Mariano Pavone, tras un centro de Diego Buonanotte.

Boca logró la igualdad cuando menos la merecía y después de una fallida intervención del juvenil arquero Leandro Chichizola, quien perdió la pelota después de un envío de Nicolás Colazo y permitió a Martín Palermo nivelar mediante otro golpe de cabeza, a los 26m. del segmento inicial.

En el comienzo, River fue más a partir de una interesante labor de Erik Lamela (pegó un tiro en el poste a los 6 minutos de juego), quien se conectó bien con Buonanotte y Pavone.

Precisamente, el ex atacante de Estudiantes de La Plata, única referencia de área de los dirigidos por Juan José López, apareció para `madrugar` a la defensa rival y abrió la cuenta con un cabezazo, que no pudo contener Javier García, recientemente convocado al seleccionado argentino.

En ese tramo inicial, el equipo `millonario` resultó una tromba. Cerca de los 10m., Matías Almeyda sorprendió adelantado al guardavallas xeneize, quien reaccionó bien y logró detener la pelota, mandándola al corner.

Sin embargo, la presión que ejerció River fue diluyéndose de a poco. Boca emparejó la lucha en el medio y fue desnudando algunas deficiencias en el fondo rival.

A los 26m. llegó la paridad. Colazo envió un centro desde la izquierda y Chichizola parecía encaminarse a detener la pelota con sencillez. Sin embargo, el balón se le escapó de las manos al jvuenil guardavallas riverplatense y apareció Palermo, el `optimista del gol`, para mandar la pelota a la red, con otro golpe de cabeza.

De allí hasta el final de la etapa, Boca se asentó mejor, empezó a prevalecer con las proyecciones de Clemente Rodríguez por izquierda e insinuó una leve supremacía.

En el segundo período, el equipo de Falcioni realizó rápidas transiciones de defensa a ataque, aunque le faltó la `puntada final` como para situarse en ventaja.

De hecho, Pablo Mouche, de floja producción, se perdió un gol increíble, a los 2m., después de un desborde de Rodríguez.

De allí en más, el conjunto auriazul lució más aplomado, su par `millonario`, más cansado, y el empate devino, casi en consecuencia lógica.

En el tramo de cierre del partido, los dos se preocuparon más por no pasar contratiempos defensivos y, pese a tratarse de un cotejo de verano, cuidaron el resultado. Es que una derrota en un clásico puede traer consecuencias no deseadas.

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