El cordobés Eduardo Romero, quien empleó 70 golpes, uno bajo el par, es el mejor argentino ubicado luego de disputarse la primera vuelta del Abierto Británico de Golf, en la cancha de Lytham. Romero comparte la vigésima segunda posición con el español Sergio García y al irlandés Darren Clarke.
Muy diferente fue la labor de su coterráneo Angel Cabrera, quien se desesperó ante las enormes dificultades que presenta el campo de Lytham. El jugador de Villa Allende estuvo impreciso y, peor aún, de mal humor. Estas alternativas lo llevaron a emplear ochenta golpes, que lo alejan de la posibilidad de superar en la jornada el corte clasificatorio.
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Por su parte, José Cóceres finalizó el recorrido en par (71) al igual que el número uno del mundo, Tiger Woods, y el paraguayo Carlos Franco. El profesional nacido en el Chaco (que logró en abril pasado un histórico triunfo en el Worldcom Classic, en los Estados Unidos) jugó como para concluir con varios golpes menos pero un doble bogey en el hoyo quince lo relegó en la clasificación general al puesto treinta y seis.
A su vez, el mejor jugador europeo de la pasada década, el escocés Colin Montgomerie, lidera la competencia al presentar una impecable tarjeta de 65 golpes, seis bajo el par, superando por tres golpes al estadounidense Chris Di Marco y al finlandés Mikko Ilonen.
El gran favorito para llevarse el título, Tiger Woods, sufrió más de lo esperado para alcanzar el par de la cancha. Tiger se defendió como pudo tras exhibir un juego llamativamente errático en los tiros de salida. A tal punto que se fue con frecuencia a los bunkers y al temible rough. Incluso una pelota lanzada por el californiano golpeó un carro eléctrico de un espectador. Sin embargo, sus chances se mantienen intactas como para dar el gran salto que le permita avanzar en la clasificación general de cara a los dos últimos días de competencia.
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