El salto que ya caracteriza a un Michael
Schumacher ganador. Ayer se impuso en
Monza y anunció que ésta será su última
temporada en la Fórmula Uno.
Michael Schumacher se impuso en Monza y anunció su retiro a fin de año, tal vez con otro título más -el octavo-, pues quedó a sólo dos puntos del español Fernando Alonso, que rompió motor, aunque Renault denunció un complot y echó graves sombras sobre la transparencia de la Fórmula 1.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El alemán, siete veces campeón del mundo, celebró su victoria número 90 en el Gran Premio de Italia en el marco del emotivo anuncio de su retiro, en un ambiente tan favorable a Ferrari que suscitó inéditas denuncias de Renault.
La victoria, la sexta del año, redujo de doce a dos puntos la distancia de Schumacher respecto de Alonso, como consecuencia de la explosión del motor del Renault de éste a 10 giros del final, cuando el español iba tercero, pese a salir desde el décimo lugar, al que había sido condenado el sábado, tras polémica sanción.
Renault no rompía motor desde hacía 30 carreras -Bahrein en abril 2005-, cuando le ocurrió a Giancarlo Fisichella. El abandono se sumó al castigo que le habían impuesto las autoridades de la prueba el sábado a Alonso, supuestamente por entorpecer la marcha del brasileño Felipe Massa (Ferrari) en la clasificación, que lo condenó a la grilla 10 de salida.
Precisamente, en algunos tramos de la carrera, Alonso y Massa animaron un duelo apasionante, hasta que una hábil maniobra en el box llevó al español delante del brasileño.
«Hemos comprendido cómo van las cosas. Ya está todo decidido, lo han escrito, lo han dicho y ahora están comenzando a hacerlo. Han decidido dar el título mundial a Schumacher, y así será», denunció Flavio Briatore, jefe de equipo de Renault.
El finlandés Kimi Raikkonen ( McLaren), que fue anunciado como nuevo piloto número uno de Ferrari, partió desde la pole position, pero fue superado por Schumacher, a quien no pudo nunca darle lucha.