Se complicó la final y el dobles de hoy es clave
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Cara y seca. Nalbandian festeja el primer punto para la Argentina, mientras que Del Potro no encunetra consuelo tras caer ante Feiliciano López.
abierto.
Contundente, sólido e imparable son algunos de los adjetivos que le caben al juego que desplegó el cordobés en suelo marplatense y que se conjugó con el aliento ensordecedor del público argentino.
En ningún momento de las dos horas que duró Ferrer supo encontrarle la vuelta al juego del unquillense, que varió velocidades de pelota, movió a su rival por toda la cancha y mantuvo el nivel que mostró en el cierre del circuito profesional.
La cancha era puro festejo, si hasta Mirtha Legrand aplaudía al compás del "olé, olé, olé, Argentina"...
Con ese clima entró Del Potro a la cancha, envalentonado con su cierre de año que lo llevó a formar parte por primera vez de la Masters Cup, pero algo cansado producto del trajín que ese viaje a Shangai le causó en su físico.
Los problemas de las uñas no se mostraron para nada en los primeros dos sets, pero como había anticipado en la semana su propio entrenador Franco Davín, Del Potro no aguantó un partido tan largo.
No estuvo fino en los tie break el tandilense, con muchos errores desde el fondo de cancha, al revés de lo que suponía en la previa, donde se puso en duda cómo respondería el temple de Feliciano López ante una situación de este estilo.
El mote del reemplazante de Rafael Nadal no le pesó para nada al oriundo de Toledo, que aflojó la zurda a partir de los "penales" del segundo set y terminó siendo el gran protagonista del primer día de la serie.
Los nervios y el cansancio acumulado por Del Potro en las tres horas que duró el partido hizo explosión en el sexto game del cuarto set, cuando un calambre echó por tierra sus aspiraciones en el encuentro.
Finalmente, y tras más de tres horas de juego, López se llevó el partido por un parejo 4-6, 7-6 (2), 7-6 (4) y 6-3.
La preocupación quedó claramente por el lado argentino, teniendo en cuenta la igualdad en la serie y el problema que podría causar una baja de Del Potro para la definición del domingo.
La gente se fue con una sensación ambigüa, la satisfacción por el nivel de Nalbandian, pero la decepción por haber tenido tan cerca una diferencia que podría haber sido determinante para encaminarse hacia la primera Ensaladera de Plata de la historia.





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