3 de agosto 2017 - 22:00

Serafín Dengra, un exPuma que se transformó en un fenómeno viral de la motivación

Un colectivo naranja de esos que llevan pibes de uniforme de un lado para otro se detiene en la puerta del Sport Club de Núñez. "¡Serafín! Pura Sangre. Never Pony", le gritan desde varias de las ventanas esas que muestran el mundo más grande, y en movimiento. Él agradece el reconocimiento, les agita los brazos, amaga con salir a correrlos. Y finalmente lo hace. El semáforo cambia y se lleva toda su juventud. Esa misma que demuestra este hombre que, a los 56 años, alcanzó más fama de la que cosechó en los 80 como un destacado pilar de Los Pumas. Se llama Serafín Dengra y es el nuevo capitán argentino de la motivación. "Es un momento muy difícil. Ahora más que nunca tenemos que ser fuertes. Quiero que la gente pueda ser feliz", dice y se anima a mandarles un mensaje a todos los compatriotas.



"Apoyo todos los gobiernos democráticos. Soy apolítico. No quiero corrupción, pero quiero que la gente pueda llenar su carrito en el supermercado. Que todos puedan estar con su familia. Y nos está costando", asegura el hombre que, por medio de un mensaje motivacional que realizó en respuesta a un pedido de Javier Mascherano y Gerard Piqué -dos de los grandes futbolistas con los que cuenta el Barcelona-, se convirtió en un fenómeno que no para de crecer.

En el video se puede ver como Dengra arenga a los jugadores con una gran dosis de adrenalina y pasión: "Hola campeones del Barza, pura sangre. Masche, Piqué, campeones totales. Agarren la pelota, júntense en equipo, vayan adelante, no los para nadie. Barcelona es el mejor equipo del mundo. Tiene garra, coraje, temperamento. Unidos. Disfruten la vida, pura sangre".



Ya sentado a la mesa de un bar de la cadena de gimnasios -donde es uno de los directores-, Dengra cuenta el detrás de escena del video viral. "Cuando les mandé el mensaje me sentí como que estaba jugando contra los All Blacks. Le puse tanta garra que hasta me olvidé de mencionar a Messi", asegura el expuma quien, además, adelanta en exclusiva con ámbito que el 13 de agosto estará en el vestuario del Camp Nou para motivar al equipo blaugrana de cara al partido de ida de la Supercopa de España ante el Real Madrid. "Me pidieron mensajes para los últimos tres partidos y ganaron todos", advierte.

¿Pero de dónde viene tanta energía? "Es tan natural que me da miedo. Se me eriza la piel y se me pone el corazón con todo. Me sale la garra y el coraje de adentro. Es algo transparente. Potencio la actitud para vivir", sostiene. Y agrega que "me levanto a la mañana, veo el sol, piso el pasto y soy feliz". Pausa. Puntos suspensivos. Y adelante. "Ufff. A veces hasta me cuesta respirar".

Dice que manda 150 videos motivacionales por día, que recibe casi 400 mensajes, que hace poco arengó a Independiente, a Temperley y hasta que lo llamó Adolfito Cambiasso para que le tire buena onda antes de un partido de polo de La Dolfina. No para. Se siente. Se respira. "Duermo seis horas por día. A la noche me desmayo. Pero cuidar la bocha es lo más importante. Para estar genial hay que entrenar, alimentarse bien, rodearse de gente positiva, dar amor, y contagiar actitud. Todo eso repercute por fuera de uno. Es lo más importante para poder convivir en esta jungla que es la vida", sentencia.

Pero no todo pasa por el entrenamiento. "Yo musculo todos los días. Ahora estoy charlando y estoy musculando. Musculo cuando le hago el desayuno a mis hijos o cuando hago un asado. Muscular es mandar mensajes solidarios y poder transmitir los valores del deporte".

Y ante la consulta sobre de dónde sacó sus frases marca registrada, asegura que "siempre admiré la naturaleza. Los caballos me encantan por su potencia y belleza. Ser un 'pura sangre' es ser noble y tener actitud. Dar el máximo. Tacklear. Pero ahora todos están con el 'Never pony', que sirve de arenga para dar más".

Dengra nació en Ciudadela. Es hijo de un deportista que fue campeón argentino de atletismo y nieto de un corredor olímpico que compitió en Berlín 28. "Al lado de mi abuelo soy un pony, él era el verdadero pura sangre", comenta. Y suma que a él no se le hizo tan fácil en el deporte. "Rompí el molde. El rugby era de San Isidro, Belgrano o Barrio Norte. En el SIC no me aceptaron y me dijeron que me busque un club más cerca de mi casa. Me discriminaron por ser un gordito de Ciudadela. El rugby era muy elitista y yo era popular por lo que la Unión Argentina de Rugby -UAR- no me quería. Pero logré abrir mucho y terminar con los arcaicos que se sentaban a tomar un vaso de whisky al lado de la cancha mientras nosotros nos rompíamos el lomo".

Lo cierto es que ya son varios los que se acercaron con el fin de encontrarle una veta comercial a toda esa energía. Y Dengra no esquiva el golpe. "La plata me encanta, pero no me hace nada. Soy normal, simple, hago lo que puedo. Me gustaría armar algo con empresas porque lo mío es muy salvaje. Poder motivar a los equipos de venta. Con respeto, siempre. Pero valorar mi trabajo. Esto tomó un volumen muy grande y me siento el capo de ventas de una multinacional que tiene que salir a vender chapitas. Eso sí, lo que hago para los pibes carenciados o los que están lesionados, es gratis porque cada vez que les mando un mensaje, me vuelve cuatro veces más energía de la que doy".

Y para finalizar deja en claro su modelo a seguir. "Para enfrentar la adversidad hay que estar musculado. Como San Martín, que es mi ídolo. No sé cómo hizo para cruzar Los Andes. Yo lo hice hace algunos años y fue lo más difícil que me tocó. Me subí a un caballo que era mula y burro, caminé por un precipicio a 3 mil metros de altura y me la pasé hablando con él. Fue increíble poder vivir eso. Me reencontré conmigo mismo a través de lagunas. Fue ahí, en ese momento, cuando me convertí en un verdadero pura sangre".

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