El kick boxing tiene estas cosas. Pero pocas veces se vio a un luchador salir con la cara tan deformada como la de este hombre que perdió la pelea en Bruselas.
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Producto de un terrible rodillazo en su rostro, el derrotado dejó el ring con una fractura de tabique que, literalmente, le dejó la nariz en el costado de su cara.
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