"Qué gusto conocerlo", le dijo Asimo al presidente Obama, que respondió sonriente: "El gusto es mío".
Con la estatura de un niño de diez años, Asimo, pequeña maravilla de tecnología desarrollado por Honda, hizo primero una pequeña demostración de todos los movimientos que es capaz de hacer, antes de decirle con su timbre metálico: "Puedo también patear una pelota".
"OK! ¡adelante!". Asimo hizo entonces un potente disparo que Obama bloqueó con alguna dificultad.
"¡Oh, qué bien! Es impresionante", dejó escapar Obama antes de que el robot se pusiera a saltar en la pieza.
"Debo decir que da un poco de miedo, ese robot parece viviente", comentó el mandatario estadounidense.
Dejá tu comentario