28 de febrero 2002 - 00:00

Valencia pasa a cuartos de la Copa UEFA

El Valencia no tuvo problema alguno para certificar su pase a los cuartos de final de la Copa de la UEFA, tras empatar a dos goles en Ginebra frente al Servette, en un encuentro muy abierto en el que el conjunto hispano no dio ninguna opción a su rival y ya espera en los cuartos de final al Inter de Milán del ex técnico valencianista Héctor Cúper.
   
El Valencia saltó al terreno de juego con siete novedades en su once inicial respecto al que jugó el pasado sábado ante el Barcelona, pero el equipo de Rafa Benítez lejos de acusar tanta variación se mostró infinitamente superior al Servette y a los once minutos de partido finiquitaba por la vía rápida las escasas esperanzas del conjunto helvético con un gol de Juan Sánchez.
   
El líder de la liga española jugaba a su antojo y pudo incrementar su diferencia, aunque la clara ventaja en la eliminatoria provocó la relajación general de los valencianistas que
insuflaron vida al alicaído juego de los helvéticos, que poco a poco comenzaron a acercarse con peligro a las inmediaciones del meta Palop.
   
A diez minutos del descanso, el Servette obtuvo la recompensa a su ambición y Robert empató el partido, al aprovechar un rechace de Palop tras un potente disparo de Frei. Los suizos se animaron en busca del segundo gol, pero el Valencia, en un perfecto contragolpe, volvió a golpear la portería y la moral del equipo anfitrión, con un gol de Angulo a un minuto del final del primer periodo.
   
En la reanudación, y con la eliminatoria ya sentenciada a favor de los españoles, el partido se convirtió en un 'cuerpo a cuerpo' entre ambos conjuntos, con un juego muy vertical y pocas precauciones defensivas, lo que provocó que las ocasiones de peligro
se sucedieran en ambas áreas.
   
Frei y Roberto desperdiciaban una y otra vez claras oportunidades ante un Palop, que tuvo una destacada actuación y que amargó la noche al internacional suizo, quien en el ecuador de este periodo por fin consiguió batir al meta valenciano en un claro 'uno contra uno'.
   
Paradójicamente, cuando el Valencia cedió el mando del encuentro al equipo suizo, fue cuando menos apuros pasó, ya que el control del Servette era infructuoso ante la mayor contundencia defensiva mostrada por los valencianos, que dejaron pasar los minutos para reservar fuerzas de cara al próximo compromiso liguero.
   

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