Grecia dio la sorpresa y al derrotar 1 a 0 a República Checa con un «gol de plata», en el estadio del Dragao en Oporto, se clasificó a la final de la Eurocopa. Traianos Dellas anotó el gol de la consagración en el descuento del primer tiempo del primer suplementario, que le permite disputar la final el domingo ante Portugal, que el miércoles eliminó 2-1 a Holanda. De esta forma, se reeditará el partido inaugural del certamen, cuando los griegos comenzaron a sorprender al vencer a los portugueses por 2 a 1.
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Grecia, una selección modesta y sin tradición, fue la gran sorpresa al arribar a la final en su segunda Eurocopa, tras disputar antes solamente la de 1980, cuando fue eliminada en la primera ronda sin ganar ningún partido. Informate más
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