A pesar de caer en la final del torneo de Stuttgart por 6-3, 6-2 y 6-4 ante Gustavo Kuerten, Guillermo Cañas tuvo una semana espectacular pues, además de desplegar un juego sólido, se convirtió en el número uno de la Argentina, desplazando a Franco Squillari.
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Kuerten, el mejor del mundo sobre canchas de polvo de ladrillo y ganador esta temporada del Abierto de Roland Garros, confirmó los pronósticos que lo daban como favorito ante Cañas quien, a pesar de estar atravesando un gran momento, poco pudo hacer ante la superioridad del brasileño. A lo largo de todo el encuentro, Kuerten fue más sólido que Cañas y, apoyado en un excelente juego de fondo, construyó una victoria sin sobresaltos que le permitió sumar su quinto título del año tras haber ganado en Buenos Aires, Acapulco, Montecarlo y Roland Garros.
El primer set fue parejo y la clave estuvo en el quiebre de saque que el brasileño consiguió en el sexto juego, lo que le permitió sacar una luz de ventaja para agigantar su juego y terminar con un cómodo 6-3.
Luego, en el segundo y el tercer set, Kuerten comenzó con un quiebre en cada uno y esa circunstancia fue determinante para el juego que se desarrolló posteriormente y terminó por desmoralizar a Cañas, quien -a partir de esas jugadas clave-se vio superado claramente por el brasileño.
Recién promediando el tercer set, el juego volvió a emparejarse cuando Cañas dispuso de cuatro puntos de break que Kuerten neutralizó con un primer saque demoledor (dos aces incluidos). En el sexto juego, y cuando Kuerten ya mandaba por 4-1, tras romperle otra vez el saque al argentino, Cañas logró materializar un punto de break y se acercó 4-3 para nuevamente desperdiciar tres oportunidades para igualar el marcador.
De ahí hasta el final, Kuerten mantuvo su saque y volvió a demostrar que sobre polvo de ladrillo es casi imbatible.
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