A contramano de la batalla cultural que lleva adelante Javier Milei, el 57% de los argentinos considera que el Estado debe tener un rol activo en el diseño de las políticas económicas para reducir las desigualdades existentes, mientras que el 41% restante prefiere vivir en un país donde no esté presente la intervención estatal y en el que las diferencias sean fruto del esfuerzo individual.
Una encuesta realizada recientemente por el observatorio Pulsar UBA de la Facultad de Económicas y la carrera de Ciencias Políticas reflejó una posición ampliamente mayoritaria en favor de la injerencia estatal sobre la vida económica del país para reordenar y reducir las brechas actuales entre los ricos, la clase media y los pobres, en detrimento del rol del mercado.
El relevamiento se construyó a partir de una serie de preguntas realizadas a 1.252 argentinos y argentinas mayores de 18 años radicados en diversos puntos del país, enfocadas en dos dimensiones centrales: la primera referida al rol del Estado y el mercado en la vida económica y la segunda a las posiciones frente a una serie de derechos, libertades individuales y decisiones vinculadas con la vida privada.
Como resultado, la muestra arrojó que el 57% de los consultados prefiere vivir en un país "donde el Estado tenga un rol activo para reducir las diferencias económicas", en tanto que un 41% prefiere que el Estado "no intervenga y las diferencias económicas dependan del esfuerzo de cada uno".
Preferencias por partido y mirada sobre el empleo
Al analizar las preferencias partidarias de acuerdo a la orientación estatalista o promercado, el informe revela que dentro del votante peronista un 67% dice inclinarse por la primera opción, mientras que un 32% elige al sector privado como dinamizador. Asimismo, aquellos que se identifican como votantes de Juntos por el Cambio muestran una posición más dura (37% vs 60%) que los que están alineados a La Libertad Avanza (41% vs 58%), donde incluso hay un sector importante que opina favorablemente sobre el rol del Estado.
"Quienes no se identifican con ningún partido político tampoco encuentran un lugar en el eje económico: los ningunistas se ubican en el centro exacto, ni estatistas ni privatistas", afirma el informe.
La preferencia en la creación de empleo muestra, según el informe, un cambio respecto a la tendencia previa. En 2023, el 60% se mostraba a favor de un país donde la mayor parte del empleo sea creado por el sector privado, contra un 33% que consideraba que ese rol debía ser el de las empresas públicas y de la administración del Estado. Actualmente, la brecha refleja una virtual polarización: 50% vs 46%.
El informe refleja un cambio también respecto al ámbito en el que preferiría trabajar. Al inicio de la gestión Milei, el 53% se inclinaba por el sector privado, ante igual remuneración y condiciones. En el último relevamiento esa cifra cayó al 47%, mientras que la preferencia por el Estado se elevó al 50%, siendo hoy el principal atractivo para el empleado.
En cuanto a los derechos y libertades, desde Pulsar UBA señalan que muestran distintos grados de aceptación social. La eutanasia y la adopción homoparental mantienen apoyos cercanos al 70%, la subrogación conserva una mayoría favorable y el aborto continúa dividiendo opiniones (50% vs 47%).
Por el contrario, la legalización de la marihuana y del trabajo sexual encuentra mayores resistencias. El primero refleja un rechazo del 64% vs una mirada favorable del 35%, mientras que el segundo caso muestra un 62% de negativa contra un 34% de aceptación.
Por último, el estudio del observatorio de la Universidad de Buenos Aires arrojó que los perfiles liberales siguen siendo mayoría (54%), aunque reducen su ventaja respecto de 2025.