Mientras en lo interno del ambiente se percibe cálido entusiasmo por una cuasi « cruzada por las pymes», tratando de perforar esa añeja muralla virtual que separa a las sociedades necesitadas de financiamiento, de la fuente natural para proveerlo -la Bolsa de Comercio-, el trajinar diario debía continuar... Y se pudo observar una variante afortunada a lo que resultaba una extraña Bolsa « monógama» en sus favores, donde parecía reducir el foco alcista del mercado a una sola plaza esencial -Tenaris-y apenas acompañada por otras. En la cuarta rueda semanal, el esquema cambió de manos. Y así como la acción rutilante se llamó a sosiego, se amplió el frente positivo, y lo conseguido provino de un «mix» variado del panel de las líderes. El índice volvió a marcar signo a favor, con mínimo de 1.795 puntos y un máximo que coincidió con el nivel de la clausura: 1.817 y un avance de 1%, en fecha donde los recintos referentes se movieron en parecido nivel. Se agregó una buena cantidad de órdenes sobre la rueda previa, hasta alcanzar la cota de los $ 90 millones y que dieron un desarrollo más dinámico a un día donde la bonanza se fue derramando por el listado. La plaza que se destacó netamente resultó ahora Petrobras, con 4% de aumento y 3 millones de títulos, muy firme también Galicia -más de 2% de alza-, más sobria Acindar, 1%. Y entre papeles de menor peso Merval, gran rueda en Celulosa y con suba de 7%, repitiendo Caputo en panel general con otro salto de precios, de más de 6 por ciento. Se sumaron los logros del jueves: por una parte, ese abrir del juego, pasando bien asimilado el descenso de Tenaris con 0,61%. Y, además, subiéndose más firme a la centena de 1.800 que pudo recuperarse. Un poco más... ya era un lujo.
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