24 de febrero 2026 - 14:23

Acuerdo con EEUU: con los nuevos aranceles de Donald Trump, qué cambia para la Argentina

Mientras la Casa Blanca rediseña en tiempo real su "muro arancelario", aún no existen precisiones sobre cómo se aplicarán los acuerdos comerciales firmados bajo la jurisdicción derogada hace unos días.

El gobierno argentino y el norteamericano ratificaron la continuidad del acuerdo. 

El gobierno argentino y el norteamericano ratificaron la continuidad del acuerdo. 

El presidente de EEUU, Donald Trump, no tardó en responder al fallo de la Corte Suprema del viernes con una nueva batería de aranceles que comenzaron a regir este martes. La novedad sacudió al comercio internacional, incluidos los países que ya habían firmado acuerdos comerciales con la Casa Blanca, entre los que se destaca Argentina. Si bien tanto el gobierno de Javier Milei como su contraparte republicana confirmaron que el acuerdo sigue en pie, entre los expertos no hay un consenso sobre los mecanismos que lo mantendrán en pie, debido a la opacidad de la administración norteamericana.

La doctora en Relaciones Internacionales y especialista en comercio internacional, Julieta Zelicovich, afirmó a Ámbito que "la resolución de la Corte Suprema de Justicia a los EEUU le quita validez jurídica interna a los compromisos que Estados Unidos asumió en el acuerdo con Argentina, pero en general a todos los acuerdos que EEUU fue firmando bajo esta idea de acuerdos recíprocos". Sin embargo, aclaró que la concesión de cuotas de carne acordada con Argentina "sí seguiría en vigor y no se habría visto afectada".

La experta explicó que en el caso de Argentina, "las concesiones arancelarias que le otorgaba Estados Unidos se basaban en los poderes de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) y referían a órdenes ejecutivas que Trump había firmado en distintos momentos del 2025. Al removerse los aranceles asociados a esas órdenes ejecutivas, Argentina pierde esas concesiones arancelarias".

A eso se le suma que con la nueva normativa que utilizó EEUU para reimponer los aranceles, la sección 122 de la Ley de Comercio, "no se consideraron, o por lo menos no lo hicieron por ahora, las preferencias comerciales previamente negociadas, sino que se aplicaron aranceles incluso más altos en algunos casos, sobre todos a los socios comerciales, sin tener en cuenta los acuerdos previamente negociados, con lo cual deja a la Argentina en una situación muy compleja", agregó.

Las dudas sobre la nueva normativa

De todas maneras, Zelicovich también explicó a este medio que "puede ser también que haya que esperar a que el gobierno de EEUU encuentre los mecanismos institucionales para compensar las medidas y encontrar cómo generar diferencias entre los socios, porque hay un punto que es esta sección 122, sobre la cual EEUU anunció los aranceles, que no permitiría 'prima facie' la discriminación entre países, y esto generaría una invalidez de los compromisos de EEUU en esos acuerdos comerciales".

Consultado por este medio, el especialista en negocios internacionales, Marcelo Elizondo, comentó que el gobierno norteamericano "está diciendo que va a mantener los acuerdos bilaterales planteando las excepciones en la suba de los aranceles para los países con los que ha acordado, de modo que la Argentina tendría, según lo que se ha dicho, el mismo trato preferencial que antes".

Sin embargo, reconoció que "allí cabe esperar alguna discusión", debido a que "hay algunos que están diciendo que no está claro que, en base a la nueva ley, se puedan hacer distinciones en el nivel arancelario por país". De hecho, por el momento la administración de Trump impuso aranceles de solo el 10% y todavía no los elevó al 15%, como anunció el jefe de Estado durante el fin de semana.

De manera complementaria, la ex secretaria de Comercio Exterior de la Nación, Marisa Bircher, argumentó a Ámbito que en el acuerdo firmado a principios de este mes, "Estados Unidos se compromete a través del acuerdo a no elevar el 10% del arancel universal ante cualquier situación interna, económica, política o de defensa comercial", algo que blindaría al acuerdo del cambio en la normativa utilizada.

De hecho, se trata de una duda que también sobrevuela en el ámbito internacional. En un reciente informe del Grupo ING se hicieron eco de la problemática, ya que plantearon que "si bien estos acuerdos se originaron a raíz de los aranceles de emergencia, que ahora fueron revocados, se tratan de acuerdos bilaterales y, por lo tanto, no se ven directamente afectados por la sentencia del Tribunal Supremo".

Sin embargo, agregaron que "algunos acuerdos, como los celebrados con Suiza o la India, hicieron referencia explícita a los aranceles de emergencia, ya que las nuevas tasas arancelarias se formularon como reducciones respecto de dichos niveles de emergencia. Dado que el arancel de referencia legal ha desaparecido, es posible que sea necesario reformular estos acuerdos".

Para Zelicovich, esto "pone de manifiesto que ese acuerdo negociado entre Argentina y Washington tenía un muy bajo arraigo institucional dentro de los Estados Unidos, era muy frágil". En consonancia, Bircher sostuvo que "el escenario puede cambiar de un día para otro". Y sentenció: "Hoy estamos como rehenes de estos cambios políticos que establece la administración de Trump".

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Trump busca reconstruir su

Trump busca reconstruir su "muro arancelario"

¿Aranceles por 150 días? Que opciones maneja Trump

Elizondo destacó que la nueva normativa "le permite al gobierno de los Estados Unidos elevar los aranceles por 150 días nada más", por lo que si quiere prorrogar ese plazo, tiene que acudir al Congreso para que lo autorice. "Puede ocurrir, pero el gobierno, la administración de los Estados Unidos no quiere hacer, porque presume que no pasaría por el Congreso una autorización para ampliarla", afirmó el economista.

Motivos no le faltan para dudar de esa posibilidad a la Casa Blanca. El vencimiento de los nuevos tributos ocurriría en agosto, a solo unos meses de las elecciones de medio término en noviembre. Siendo los aranceles uno de los temas con menor margen de aprobación en las encuestas, se trataría de una situación límite para muchos legisladores republicanos, que deberían rendir cuentas antes sus votantes, golpeados por el aumento de su nivel de vida, producto del aumento de una inflación inducida por las trabas comerciales.

Desde Portofolio Personal Inversores (PPI) afirmaron que esos 150 días "le da tiempo (a Trump) para avanzar con una nueva arquitectura de política comercial". Entre las alternativas más probables destacaron "medidas impositivas amparadas en disposiciones de seguridad nacional".

También "podría incrementar los impuestos pagados por el exterior a través de reglas antidumping, restricciones sectoriales, cambios en la política de compras públicas o acuerdos negociados con otros países". Afirmaron que "todas estas vías funcionan, en la práctica, como aranceles y tienen más chances de superar el escrutinio judicial".

Desde el think tank Peterson Institute of International Economics (PIIE) especularon con la posibilidad de que Washington utilice la sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930, la cual "autoriza la imposición de aranceles para tomar represalias contra la discriminación extranjera contra los productos estadounidenses".

Como dato de color, agregaron que esa normativa "nunca se ha utilizado desde su promulgación hace casi un siglo en la infame Ley Arancelaria Smoot-Hawley de 1930, que aumentó los aranceles sobre una amplia gama de importaciones y, por lo tanto, contribuyó a prolongar y profundizar la Gran Depresión".

Reacomodamiento de los aranceles

A eso se le suma el hecho de que si Trump efectivamente eleva el arancel a 15% con la normativa vigente ocurriría un reordenamiento de los aranceles en el comercio internacional. Debido a que tendría que hacerse manera uniforme, ya que de momento no es posible realizarse una discriminación entre países, eso implicaría una fuerte reducción para algunos socios comerciales y un notorio encarecimiento para otros.

Brasil aparece como el principal ganador en términos de alivio arancelario, con una reducción promedio de 13,6 puntos respecto de la estructura anterior, seguido por China, que registra una baja de 7,1 puntos, según PPI, citando datos de Global Trade Alert. Y ahondaron: "En ese mapa, China, India y Brasil quedan como los grandes beneficiados del fallo de la Corte. India incluso decidió postergar un viaje a Estados Unidos en el que planeaba cerrar un acuerdo comercial transitorio".

En la vereda opuesta, el Reino Unido "corre el riesgo de ser el gran perdedor de este reordenamiento: había logrado un arancel relativamente más bajo, en torno al 10%, y ahora pasaría a enfrentar el 15%, un aumento de 5 puntos que podría encarecer sus exportaciones a Estados Unidos hasta en £3.000 millones anuales y afectar a unas 40.000 empresas británicas, de acuerdo con estimaciones citadas por la prensa financiera".

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