12 de febrero 2003 - 00:00

Admitió Lavagna que firmó carta paralela con el Fondo

Roberto Lavagna admitió ayer delante de los senadores peronistas que existen «documentos técnicos anexos que incluyen compromisos que, por cuestiones políticas y electorales, no se pueden dar a conocer ahora», es decir una carta paralela. A puertas cerradas y ante la insistencia de algunos legisladores, anunció que «el gobierno que asuma el 25 de mayo podrá difundir el contenido». Le reprocharon la licitación del asesor externo para la reestructuración de la deuda pública, que el ministro trató de justificar sin demasiado poder de convicción. La mayoría de la platea (leal a Olivos) trató de bajar el tono de la polémica. Eduardo Menem se retiró del salón apenas llegó Lavagna, para evitar el choque (ayer el menemismo de Diputados pidió directamente la interpelación del ministro). Tampoco se pudo llevar el compromiso del Congreso de que le votarán leyes pactadas con el FMI.

Aunque está molesto con Ambito Financiero porque reveló la existencia de una carta paralela con el Fondo, Roberto Lavagna admitió ayer en privado, delante de los senadores del PJ, que «existen documentos técnicos conexos al acuerdo, los cuales incluyen compromisos que, por circunstancias políticas y electorales, no se pueden dar a publicidad».

La "side-letter" incluye, nada menos, que la renegociación de las tarifas de servicios públicos y un bono compulsivo en caso de que la Corte se pronuncie en favor de la redolarización de los depósitos, tal cual adelantó este diario.

El ministro de Economía visitó el bloque peronista, con la premisa de explicar los alcances del acuerdo con el FMI y pedir por la sanción de leyes -derogación de los planes de competitividad y la eliminación de la exención de ganancias en las retenciones a las importaciones-. Hoy, por la tarde, hará lo propio en Diputados.

La mayoría de la platea, encabezada por José Luis Gioja (presidente provisional) y Miguel Angel Pichetto (jefe de la bancada), se limitó a preguntas de circunstancia, no obstante lo cual Lavagna debió sortear algunos pasajes desagradables. Al severo interrogatorio de los más críticos, en especial de la rama femenina que lideran la sanluiseña Liliana Negre de Alonso (obviamente, adolfista) y la salteña Sonia Escudero (alineada con Menem-R omero), se sumó el desplante de dos figuras clave del cuerpo: Eduardo Menem, quien se dio a la fuga apenas ingresó en el salón el titular de Hacienda, y el pampeano Carlos Verna, dueño de la llave de la comisión de Presupuesto, paso obligado de cualquier iniciativa que salga de Economía.

El riojano, casi con seguridad, quiso evitar el choque frontal con el funcionario (en Diputados, los menemistas pidieron la interpelación de Lavagna, de lo cual se informa en esta misma página). Verna, por su parte, mantiene un desencuentro profesional con el ministro, a partir de que este último revelara supuestos lazos non sanctos entre el senador y el lobbysta Carlos Bercún. En la víspera, el delegado de La Pampa ni siquiera se dejó ver en adyacencias de la escudería justicialista.

• Tono cambiante

Sin perder la compostura, el ministro escuchó y trató de contestar todas las preguntas, si bien levantó el tono cada vez que le apuntaron dardos envenenados. Por caso, en las secuencias que se transcriben a continuación.

Liliana Negre de Alonso:


¿Señor ministro, existe una carta paralela con el FMI?

Roberto Lavagna
(fastidiado): Lo que hay son documentos técnicos conexos que incluyen compromisos que, por circunstancias políticas y electorales, no se pueden dar a publicidad...

Sonia Escudero
(lo interrumpe): ¿Y cuándo los vamos a conocer?

R.L.:
Los puede difundir el nuevo gobierno, después del 25 de mayo.

L.N. de A.:
Ministro, yo quería preguntarle por la licitación del asesor externo para la reestructuración de la deuda pública. Con este tema, violaron la Constitución, porque pasaron por alto al Congreso que debe intervenir en la negociación de la deuda...

R.L.:
No, de ninguna manera. El banco asesora y no negocia, así que no interfiere en las funciones del Parlamento. Quiero decir que hay un candidato (en alusión a Adolfo Rodríguez Saá) que dice que el monto alcanza los mil millones, cuando en realidad son 2.280.000 anuales.

S.E.
(con severidad): Cuando se iniciaron las conversaciones con el Fondo, sentí un gran respeto por el ministro y llegué a creer que iba a recuperar la dignidad de los argentinos. Pero al ver lo que usted firmó, experimenté una gran desilusión.

R.L.
(indignado): No entiendo cómo me puede decir semejante cosa.

Con tono más medido,
Marcelo López Arias (Salta) quiso saber de la posibilidad de establecer, por ley, un mecanismo que obligue a la mediación judicial en los casos de ejecuciones. «No se puede, y no porque haya un compromiso con del Fondo. Pero eso es lo que combinamos con terceros países que no desean que se cambie el modo de cobro», retrucó el ministro.

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