La Fundación Capital advirtió ayer a través de su informe semanal que «la inflación está agazapada», y aseguró que el aumento de los precios en los meses próximos dependerá de la evolución del tipo de cambio y de la indexación de las tarifas de los servicios públicos.
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«Después de diez años de estabilidad de precios bajo el régimen de convertibilidad, la devaluación llevada a cabo por el actual gobierno volvió a ubicar a la inflación en el centro de la escena y sus efectos en una economía como la argentina no tardaron en hacerse sentir», indica el documento.
En este sentido, la entidad señaló que en febrero no se percibe «una reversión en el aumento de los precios, por el contrario, continúan verificándose considerables aumentos en diversos sectores, confirmándose la vigencia del proceso inflacionario».
Para la Fundación Capital una escalada del tipo de cambio y una indexación de las tarifas de los servicios públicos serían pases directos a una disparada inflacionaria. Sin embargo, destacó que existen dos factores adicionales que estarían jugando en la dirección contraria. Ellos son la prolongada recesión, y la elevada iliquidez reinante, producto del «corralito» financiero.
«Varios países latinoamericanos, entre ellos Chile (1990), México (1994) y Brasil (1999), han logrado superar graves crisis económicas a través de la ejecución de planes que involucraron sustanciales reformas estructurales y sobre todo la organización de una estrategia monetaria, cambiaria y fiscal aplicada», señaló la institución.
Al respecto, aseguró que «esos países eligieron evadir las políticas cambiarias y monetarias per se como instrumentos de política para combatir la inflación y en su lugar decidieron optar por un régimen de metas de inflación (inflation targeting)» que consiste en orientar la política monetaria hacia la consecución de determinados objetivos inflacionarios.
•Prioridad
«La implementación y los instrumentos utilizados en las políticas monetarias, fiscales y cambiarias difirieron de un país a otro, sin embargo existió consenso en todos los casos en que el objetivo prioritario sería combatir la inflación», sostuvo la entidad.
En tanto, admitió que en el caso de la Argentina «la coyuntura económica y política actual es aún más complicada que la inicialmente experimentada por estos países durante sus crisis económicas. Por lo tanto, primero se deberán sortear varios inconvenientes para alcanzar estas condiciones iniciales y poder así implementar un plan de similares características».