El ex secretario de Energía Jorge Lapeña pronosticó esta mañana que la escasez de gas y electricidad se agravará el año próximo, por la falta de inversiones en esos sectores, y advirtió que el programa que lanzó el Gobierno para reducir el consumo de luz, con premios y castigos, "es un aumento encubierto".
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Desde hoy, está vigente un nuevo plan de ahorro de energía eléctrica que contempla castigos económicos mucho más severos que los del año pasado para los consumidores residenciales e industriales que incrementen el consumo con relación al año 2003.
El plan alcanza sólo a los clientes de las distribuidoras Edenor, Edesur y Edelap (es decir, Capital Federal, Gran Buenos Aires y La Plata).
Ese programa dispone, por ejemplo, que cada cliente residencial con consumo igual o superior a los 300 kilowatt-hora por bimestre debe consumir 90 por ciento de la electricidad que utilizaba en igual período de 2003 para no tener un "castigo", traducido en un ajuste cercano a los 10 centavos por cada kilowatt consumido de más.
Lapeña sostuvo que este programa "es mucho más duro que el del año pasado, y demuestra que el Gobierno estaba escondiendo algo cuando no blanqueaba la crisis energética grave por la que atraviesa la Argentina desde hace más de un año".
En declaraciones radiales formuladas esta mañana, el especialista señaló además que el año pasado, "el Gobierno hizo un intento de bajar el consumo energético, pensando que la escasez se circunscribía sólo a 2004. Pero es evidente que en un país que se recupera, si no hay inversiones llega un momento en que la oferta no puede satisfacer a la demanda".
"Este plan puede ser tomado como un aumento encubierto", advirtió el ex funcionario, para quien "ya tenemos un problema muy grave en el gas. Y el año que viene podemos estar peor que ahora".
A su criterio, el presidente Néstor Kirchner "parece ser el funcionario que más está dispuesto a admitir que la situación energética se está yendo de las manos", por lo que pidió al Gobierno que "unifique su discurso" en torno a esta cuestión, ya que, según dijo, "hay ministros que no admiten la crisis".
Lapeña subrayó que en Argentina "estamos pagando muchos años de tener una mala política energética, que quedó en manos del sector privado en forma exclusiva, ya que el Estado se retiró del sector".
"Hoy necesitamos más centrales eléctricas para evitar que el problema vaya acumulando fuerza a medida que pasan los años. Y por eso es necesario avanzar con la renegociación de los contratos (con las privatizadas) y definir el ajuste tarifario", destacó.
Dejá tu comentario
Te puede interesar
La baja demanda sigue siendo el principal problema
Dejá tu comentario