24 de abril 2003 - 00:00

Aerolíneas, cerca de un acuerdo con Airbus

"En menos de quince días, resolveremos el conflicto con Airbus, y estoy seguro de que llegaremos a un acuerdo: como en toda negociación, cada parte busca sacar ventajas y aquí pasa lo mismo. Pero para ellos se trata de poner en riesgo un negocio de u$s 1.200 millones, y estoy seguro de que no lo harán. De no ser así, haremos lo que tengamos que hacer y no nos temblará la mano: no voy a poner en riesgo el futuro de Aerolíneas por una operación comercial."

Luego de una jornada de versiones en las que se decía que muchas de sus aeronaves se encontraban embargadas y, por lo tanto, su operatividad estaba en juego, Antonio Mata, CEO de Aerolíneas Argentinas, aseguró que el acuerdo con uno de sus proveedores de aeronaves está cerca. El ejecutivo adelantó, además, que «no hay ningún riesgo de que nos embarguen dos Boeing 747, uno de los cuales está canibalizado y no vuela desde hace dos años», y rea-firmó que la empresa de bandera «comenzará a volar a Malvinas antes de que termine mayo próximo».

En relación con el problema con Airbus, Mata dice que «hay una deuda de u$s 12 millones, que tiene que ver con amortizaciones e intereses no pagados de cuatro Airbus 340-200, de cuando la empresa era administrada por la SEPI. Pero, además, estamos renegociando el pago de u$s 200 millones, que es el saldo de precio de esos aviones. Lo que pedimos es más plazo y menos interés; si no acuerdan, pues les devolveremos los aviones y alquilaremos otros: hoy en el mercado lo que sobran son máquinas, y estimamos que pagaremos u$s 200.000 menos por mes y por avión».

Cabe recordar que Aerolíneas tiene colocada una orden de compra por u$s 1.000 millones sobre Airbus, por seis aeronaves 340-600, que será cancelada en caso de no llegarse a un arreglo, según Mata. «La verdad es que todo venía bien encaminado con ellos hasta que nos inclinamos por Boeing para renovar la flota; ahí cambiaron de actitud...»

Airbus endureció su posición y colocó una caución de u$s 81 millones en un juzgado de Nueva York para impedir que uno de los 340-200 siga operando para Aerolíneas. «Es verdad, pero estamos muy cerca de acordar, le repito», asegura Mata. La ruta a esa ciudad es cubierta con un Boeing 747-200, «que hace escala en Miami porque por las elecciones se redujo el número de pasajeros a Estados Unidos, y consolidamos esas dos rutas en una sola. Cualquiera sabe que el rango del B-747 es mayor que la del 340, por lo que decir que tenemos que hacer una escala en Miami por usar un Jumbo es no saber de aviones».

• Versiones

Justamente, la situación de dos máquinas salidas de la planta de Seattle también fue motivo de versiones encontradas. Es un hecho que la SEPI (la estatal española que manejó Aerolíneas) tomó un crédito por u$s 42 millones contra el banco español Banesto (luego absorbido por el Santander Central Hispano), con garantía prendaria sobre dos Boeing 747-200. Ese crédito nunca se habría pagado, pero «está en los libros de Aerolíneas y fue declarado en el concurso preventivo: ahora, lo que debe determinar el juzgado es si se trata de un crédito pesificado o si sigue en dólares, y si el mismo es privilegiado o no», asegura el empresario.

La diferencia
no es menor: en el mejor de los escenarios, la deuda se pesificaría uno a uno, y además le correspondería (si no es privilegiada) la quita de 60% sobre el valor nomimal acordada en el concurso preventivo. En cambio, el peor caso sería que la Justicia determinara que se trata de un crédito privilegiado en dólares, por lo que se deberían pagar los u$s 42 millones. Sin embargo, en el mercado se rumorea que SCH ya no sería titular del crédito, que estaría en cabeza de sus garantes (léase Iberia, SEPI).

«Eso no lo sé: el banco jamás nos ha contactado, por lo que no sabemos si todavía tienen el crédito o lo han transferido. Pero, como sea, lo pagaremos en los términos que nos indique el juzgado. O sea, tal como hemos hecho con todos los acreedores que se han presentado a cobrar, sin excepciones.»
La referencia de Mata tiene que ver con el rumor de un supuesto banco externo que habría visto pesificada su acreencia. «Si hubiéramos hecho eso, el juez nos habría decretado la quiebra de inmediato: hay un concurso y no se puede modificarlo».

En lo que hace a esos dos Boeing 747-200, Mata niega que haya provocado alguna alteración en sus rutas. «De hecho, uno de ellos está casi desguazado porque harían falta unos u$s 8 millones para ponerlo en condiciones de volar, o sea, más de lo que vale hoy la máquina.»

En relación con la ruta a Malvinas, Mata asegura que está todo casi pronto. «El Departamento de Estado de Gran Bretaña nos ha enviado una nota pidiéndonos que fijemos los días y frecuencias en las que volaremos a las islas. Estoy seguro de que en mayo estaremos aterrizando allí; para nosotros es otra ruta más y no queremos darle ningún tinte político.»

S.D.

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