Aeropuertos pagó $ 35 millones del canon al Estado
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Deuda
El problema que resta ahora es sólo formal: si la SIGEN no termina la auditoría y sale la resolución correspondiente del ORSNA antes del próximo 31, este organismo deberá intimar a AA 2000 para que pague los 50 millones de canon de este semestre. Pero la expectativa oficial es que la Sindicatura concluya su informe antes de esa fecha, para no llegar a una intimación que en realidad no se va a cumplir.
Sin embargo, una vez conciliadas las cuentas y los intereses de uno y otro lado, el debate sobre la privatización de los aeropuertos empezará a complicarse. De alguna manera, el gobierno tiene asumido que el contrato deberá «abrirse y reverse», y el justificativo para esto sería la decisión de mantener Aeroparque donde está con el agregado de una pista nueva sobre relleno costero, mientras en el pliego de la licitación se establecía la obliga ción de levantar esa aeroestación en 2005.
Entre los temas que, se anticipa, planteará el concesionario está el monto del canon, con distintos justificativos, como la necesidad de realizar mayores inversiones, o el conflicto latente con las aerolíneas por las tasas que cobra AA 2000.
El concesionario cobra actualmente 40 dólares el metro cuadrado para las oficinas que las líneas aéreas tienen en los aeropuertos principales, lo que significa 171% más de lo que se pagaba antes de la privatización. Por el uso de las salas VIP, el precio es de 60 dólares el metro cuadrado, y por el «tickets office» que se va a inaugurar en Ezeiza, AA 2000 pretende 100 dólares por metro cuadrado.
Las empresas de aviación, sobre todo las locales, empezando por Aerolíneas Argentinas cuestionan esos precios y la superposición de tasas entre AA 2000 y la Fuerza Aérea, y de hecho vienen acumulando una deuda con el concesionario, que seguramente éste pondrá en la mesa del debate cuando termine de conciliar las cuentas con el gobierno.
De todas formas, al igual que en el caso del Correo Argentino, desde el momento de la privatización, existe la sospecha de que se ofreció un canon demasiado alto para el negocio que estaba en juego, con la idea de que si después no se podía pagar, se renegociaría. Y lo cierto es que como el gobierno no puede dejar caer la concesión, terminará abriendo el contrato.




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