10 de septiembre 2003 - 00:00

Aftosa: alivio por restricción acotada

La decisión de la Unión Europea de restringir las importaciones de carne argentina sólo a algunos departamentos del Noroeste, trajo cierto alivio ayer a las autoridades locales, aunque preocupa la posición adoptada por los países limítrofes. Si bien el lunes ya se esperaba la medida instrumentada por el Comité Veterinario europeo, muchos temían que la prohibición se ampliara a todo el territorio nacional. Sin embargo, sólo abarca a las importaciones de carne fresca de los departamentos de San Martín, Rivadavia, Orán, Iruya y Santa Victoria de la provincia de Salta y al departamento Ramón Lista de Formosa, localidades en las que no hay frigoríficos ni campos habilitados para exportar al Viejo Continente. La noticia se recibió con alivio en el gobierno ya que «si las autoridades europeas hubiesen restringido la totalidad del comercio de carne, muchos países hubieran imitado la medida», explicó ayer una fuente de la Secretaría de Agricultura que comanda Miguel Campos.

No obstante, la preocupación de los funcionarios locales se centra ahora en el endurecimiento adoptado por los países de la región. Tanto Brasil, como Chile, Paraguay y Uruguay fortalecieron los controles y vedaron las importaciones de carne y sus derivados de todo el país, sin discriminar regiones. Aquí están en juego alrededor de 19.000 toneladas de carne fresca que demandan Brasil y Chile y que equivalen a unos 34 millones de dólares. El país trasandino, el mayor comprador de la región, confirmó ayer que se dispuso el «alerta amarillo» y la vigilancia aérea para evitar el ingreso ilegal de ganado proveniente de la Argentina y Bolivia infectado de fiebre aftosa.

En este sentido, el director del estatal Servicio Agrícola y Ganadero, Carlos Parra, anticipó que su país pedirá «zonas de inspección común» con ambos países, durante la reunión tripartita que mantendrán el próximo lunes las autoridades sanitarias en Arica, al norte del país trasandino.

• Fronteras cerradas

«Durante la reunión tripartita de las autoridades sanitarias queremos el reconocimiento de las zonas de inspección común, vale decir de Bolivia y la Argentina, donde nos gustaría estar presentes», anticipó Parra.

El funcionario puntualizó que las fronteras fueron cerradas con ambos países y se dispusieron restricciones de importar carnes desde Paraguay y de seis plantas faenadoras de Brasil.

Hay 110 pasos fronterizos con la Argentina y Bolivia, sin contar los clandestinos, usados para el contrabando.

«En 2002 el consumo total de la carne bovina en Chile fueron 300.000 toneladas, de las cuales 100.000 fueron importadas. Y el año pasado no importamos prácticamente nada de la Argentina», apuntó el funcionario. Asimismo, recalcó que «la Argentina es un proveedor menor en los últimos tiempos, dado que Brasil es el proveedor principal junto con Uruguay».

En tanto, el sacrificio de porcinos que presentaban serología positiva se inició ayer en Tartagal.

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