Aguas: cada vez más lejos acuerdo gobierno-franceses

Economía

La tensión entre el gobierno y la empresa Aguas Argentinas se acentuó ayer al punto de dejar la impresión de que ya no habrá posibilidad de acuerdo. Por la mañana se reunió el directorio de la privatizada y luego emitió un comunicado en el que fija plazo hasta el próximo 26 de este mes para llegar a un entendimiento sobre la base de «una última propuesta» formulada por los accionistas. Agregó que si al término de ese lapso, menor que las tres semanas, no hubiera acuerdo, «el directorio se verá obligado a considerar otros cursos de acción».

Por su parte, el Ministerio de Planificación respondió de inmediato en términos de similar dureza. «El único plazo que tiene el gobierno -dijo la cartera que encabeza Julio De Vido- es el fijado por el Congreso en la Ley de Emergencia y en sus posteriores prórrogas para renegociar los contratos de las privatizadas.»

Indicó también que «el gobierno no se mueve por comunicados ni amenazas de plazos». Un día antes, De Vido dijo a periodistas en Perú que el contrato de Aguas Argentinas «es distinto de los demás», y que las negociaciones con el grupo francés Suez, controlante y operador del servicio, tiene por ahora un final «abierto».

Suez elevaría entre hoy y el lunes lo que definió como «última y definitiva propuesta de renegociación de su contrato». Según dijo la empresa, «esta propuesta permite restablecer el equilibrio económico-financiero de la concesión, lanzar un ambicioso plan de inversiones e implementar medidas de corto plazo que posibiliten diferir hasta 2006 los incrementos tarifarios».

De acuerdo con trascendidos confiables, la propuesta incluye un crédito en condiciones blandas o directamente una subvención del Estado para encarar las obras de expansión y mantenimiento durante este año, en el que ya no habrá suba de tarifas.


El comunicado de Aguas Argentinas también indicó que «el directorio ha subrayado que, después de tres años de incertidumbre y de esfuerzos por parte de los empleados y los accionistas, la situación operativa y financiera de la empresa no permite seguir asegurando en forma satisfactoria a sus clientes la continuidad y calidad de los servicios».

La decisión de Aguas Argentinas tiene elementos que prácticamente la convierten en inaceptable para el gobierno de Néstor Kirchner. En primer lugar, se fija un plazo público y muy breve para que el gobierno acepte una propuesta empresarial, lo que no hubiera sido admitido por este gobierno en ningún momento y menos en período preelectoral.


• Subvención

En segundo lugar, Aguas Argentinas está pidiendo una especie de subvención que la administración actual no le daría a una empresa internacional, a la que además acusó de incumplimientos.

De este modo, se confirma que Suez está ya más dispuesta a irse que a seguir negociando, luego de que desde enero la relación con el gobierno se deterioró aceleradamente. En abril, el presidente del grupo francés, Gerard-Mes trallet, dijo que «si no había acuerdo con el gobierno, se irían del país a fin de año».

Para poder retirarse en esa fecha, los accionistas deben comunicarlo al gobierno con anticipación porque así se acostumbra hacer en este tipo de servicios de alta incidencia en la salud de la población.


Por el momento, no se advierten empresarios locales interesados, lo que en parte puede estar relacionado con el alto endeudamiento de 600 millones de dólares de Aguas Argentinas, porque éste además está constituido en buena parte por créditos con organismos multilaterales, con los cuales es más difícil una quita y reestructuración de plazos que con bancos privados.

Aguas Argentinas presta el servicio de agua y desagües cloacales en Capital Federal y 17 partidos del conurbano bonaerense, con una población de casi 10 millones de habitantes en el área de concesión.

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