Al bajar desempleo (a 15,6%) con planes, sube pobreza (54,7%)

Economía

Ayer se dieron a conocer los resultados de la última encuesta del INDEC sobre la situación del empleo en la Argentina. La desocupación bajó a 15,6%, ocho puntos menos que hace un año. Pero 72% de esa reducción es efecto del plan Jefas y Jefes. El resto es trabajo precario, generalmente en negro, producto de la mayor actividad económica. Sale a luz lo poco consistente de la mejora del empleo cuando se analizan los datos de pobreza. Subió a 54,7 por ciento. Ya son 18,8 millones de personas los que se ubican en esta categoría (sus ingresos no alcanzan para adquirir una canasta básica de sólo 232 pesos). Hay ciudades donde la pobreza supera 70%. El 26,3% del total es indigente. Es el resultado de cometer error tras error con medidas económicas. Prohibiendo despidos, se logró que directamente las empresas no contraten personal. Subiendo salarios por decreto, aumentó el trabajo en negro. Postergando reformas -como lograr un acuerdo con acreedores- se demoran inversiones que bien podrían generar puestos genuinos. Empresas y público no demandan crédito ni consumen por incertidumbre. Así, uno de cada tres argentinos tiene problemas de empleo o no lo tiene, o trabaja menos de las horas que quisiera hacerlo. Lamentable.

El desempleo en mayo llegó a 15,6%, 2,2 puntos menos que en octubre del año pasado y 8 puntos por debajo del pico histórico de 21,5% alcanzado en mayo de 2002, según datos difundidos ayer por el ministro Roberto Lavagna. Menos reacción tuvo el subempleo, que bajó sólo 1,1 punto contra octubre, pero subió 0,3 de punto contra mayo de 2002 y se ubicó todavía en niveles altos: 18,8% de la población económicamente activa (PEA) trabaja involuntariamente menos de 35 horas semanales y desea hacerlo más.

Con esos registros, el mapa laboral de la Argentina en la medición realizada en mayo pasado por el INDEC quedó de la siguiente forma: hay 2.202.000 desempleados (es decir, gente que busca activamente empleo y no consigue) y otros 2.653.000 subempleados. De esta manera, hay 4.855.000 personas con problemas de trabajo. Esto arroja que una de cada tres personas (34% de la oferta laboral que está estimada en 14,3 millones de personas) tiene problemas, ya sea porque busca y no consigue empleo o porque trabaja menos de lo que desea. La cifra mejora levemente con respwcto a lo que se captó en la encuesta de mayo de 2002 cuando los trabajadores activos con problemas laborales sumaron 5,6 millones.

Esta vez, el INDEC decidió no ahondar en mayores detalles sobre el nuevo empleo como lo hizo en otras oportunidades. Es que buena parte del nuevo empleo que se creó en los últimos siete meses lo hizo en condiciones de precariedad. Por ejemplo, hay un porcentaje muy alto de ocupados que reciben ingresos mínimos (menos de $ 150) que esta vez el organismo prefirió no especificar y otros que consiguieron empleo, pero en actividades como cartoneros, venta ambulante, changas.

En líneas generales, los siguientes fueron los principales movimientos en el mercado laboral que se realizaron entre
mayo de 2002 e igual mes de 2003:

• En el último año, se crearon 1.223.000 puestos de trabajo. Esos empleos fueron cubiertos con 763 mil desocupados en tanto otros 460 mil, con nuevos trabajadores que salieron al mercado a buscar un puesto.
En otras palabras, podría decirse que todos los nuevos trabajadores que salieron a buscar trabajo entre mayo de 2002 y mayo de 2003 consiguieron empleo y, además, 25,7% de los desempleados existentes hacia mayo del año pasado logró insertarse en el mercado.

• En ese proceso, claro, fueron determinantes los planes de empleo: más de 600 mil de esos nuevos empleos fueron creados por el Estado.

• Desde octubre del año pasado, se crearon 364 mil nuevos empleos. Estos permitieron reducir en 307 mil el número de desempleados, en tanto otros 57 mil se cubrieron con tabajadores que salieron al mercado.

• La oferta laboral, es decir, la población económicamente activa (PEA), ascendió en mayo pasado a 14.393.000 personas. Creció en 460 mil trabajadores activos desde mayo de 2002 y en tan sólo 56 mil desde octubre. Justamente, el bajísimo ritmo de crecimiento en la oferta laboral en los últimos siete meses ayudó a que el desempleo bajara. Por caso, si la cantidad de nuevo empleo creado desde octubre se hubiera correspondido con un crecimiento mayor en la oferta laboral, las cifras de desocupación serían más elevadas.

• Igualmente, pese al poco crecimiento registrado en la oferta laboral desde octubre, la tasa de actividad (que mide el porcentaje de la población total que trabaja o busca empleo) se ubicó en los niveles históricos más altos: fue de 42,9% en mayo recuperando la fuerte caída registrada en mayo de 2002 cuando había llegado a 41,8%.

Obviamente, creció la tasa de empleo, que mide el porcentaje de la población total que se encuentra ocupada. En mayo, se ubicó en 36,2%, que equivale a unos 12.191.000 ocupados y se ubica así en los niveles que mantenía en épocas de crecimiento. En mayo del año pasado, la tasa de empleo había caído a tan sólo 32,8%, el nivel más bajo en 22 años. Nunca se habían registrado tan pocos ocupados, lo que en cierta forma reflejaba el estado crítico de la mano de obra ante la debacle económica. Igualmente son también determinantes en mayo los planes de empleo, ya que sin ellos la tasa de empleo habría sido de apenas 33,6%.

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