14 de agosto 2008 - 00:00

Al presentar nuevas medidas, Zapatero reconoció freno económico

Al presentar nuevas medidas, Zapatero reconoció freno económico
En el marco de una crisis económica que se sigue profundizando, el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, reconoció hoy por primera vez una situación de "estancamiento" y anunció una inyección de liquidez millonaria para oxigenar la economía.

En un gesto inusual, Zapatero interrumpió sus vacaciones de verano para presidir un Consejo de Ministros excepcional y comparecer ante la prensa para explicar un nuevo plan de salvataje, basado en alivios fiscales, líneas de créditos para las Pymes, y reformas estructurales.

Se trata de una "agenda de medidas y reformas permanentes, que tienen por objetivo la recuperación económica en el menor tiempo posible, manteniendo las políticas sociales", dijo Zapatero en conferencia de prensa en La Moncloa , sede del Ejecutivo.

La exposición pública del jefe del Ejecutivo español coincidió con la publicación de un nuevo dato que constata el agravamiento de la crisis económica: el Producto Bruto Interno (PBI) de España creció sólo un 0,1% el segundo trimestre del año en relación con los tres meses anteriores.

En términos interanuales, el crecimiento fue del 1,8%, la tasa más baja desde 1996, aunque España sigue estando por encima de la media de la zona euro, de un 1,5%.

En este marco, el jefe del Ejecutivo socialista reconoció que España vive "una situación económica de estancamiento y de frenazo", al igual que "el conjunto de los países desarrollados y de la zona euro".

No obstante, Zapatero señaló que en el actual contexto de dificultades como consecuencia de la crisis internacional, la economía española tiene una "capacidad mayor" que otros países para salir adelante.

Tras negar que su gobierno haya reaccionado tarde a la crisis, Zapatero subrayó que el Ejecutivo adoptó desde el primer día de la legislatura medidas "en todos los frentes en los que se manifiesta el frenazo: el retraimiento de la financiación, la subida de precios, y la competitividad".

Zapatero precisó que ante la retracción del crédito -teniendo en cuenta el nuevo paquete para las Pymes- el Estado puso 20.000 millones de euros a disposición de las empresas para 2009 y 2010.

Frente al aumento de precios por el aumento del petróleo y los alimentos, el gobierno aprobó "transferir desde las cuentas públicas a las familias cerca de 10.000 millones de euros", primero con la deducción del IRPF (equivalente a nuestro impuesto a las ganancias), y ahora con la supresión del Impuesto sobre el Patrimonio, y un nuevo sistema de devolución mensual del IVA para las empresas.

El resto de reformas estructurales de cara a los próximos dos años, incluyen infraestructuras, servicios, transportes, telecomunicaciones, e incentivos a la vivienda protegida.

Desde el opositor Partido Popular (PP), su vicesecretaria, Ana Mato, calificó a las medidas presentadas por Zapatero como "un auténtico refrito", "atemporales, y genéricas", por lo que pidió al presidente que "se ponga a trabajar" para afrontar una crisis que "puede ser más grave".

Zapatero se vio forzado a interrumpir sus vacaciones por el agravamiento de la crisis económica, que se constata por los indicadores económicos negativos de los últimos meses, como la subida del desempleo, que llegó al 10,44% en el último trimestre, o la inflación, que en julio escaló hasta el 5,3%.

Además, la economía es actualmente la principal preocupación de la mayoría de los españoles, el 58,3%, según el último barómetro del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) publicado en julio.

En este contexto, y a cuatro meses de comenzar su segundo mandato, Zapatero tiene previsto adelantar las elecciones en Galicia -donde los socialistas gobiernan en coalición con los nacionalistas -para octubre o noviembre, para no correr el riesgo de sufrir un duro golpe electoral como consecuencia de la crisis.

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