Deutsche Bank, DZ Bank y DekaBank fueron las tres entidades designadas para conformar el nuevo «grupo consultivo» que representará los intereses de los acreedores alemanes en el proceso de renegociación de la deuda. Así lo anunció ayer el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, tras mantener una reunión en Francfort con los representantes de estas entidades.
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Nielsen planteó en el encuentro que las características de la propuesta argentina terminarán de ser consensuadas con el FMI, en el marco del nuevo acuerdo, y reconoció que mucho dependerá de las estimaciones de crecimiento y nivel de superávit fiscal que comprometerá el gobierno. Algunos de los alemanes que estuvieron presentes en el encuentro reconocieron que es «razonable» pensar en una quita de entre «60% y 70% del monto nominal de la deuda».
El funcionario tocará hoy el segundo y último punto de su gira por Europa, ya que recibirá a acreedores italianos para luego pasar por Nueva York y Miami a principios de la semana que viene, en lo que será el último punto de esta gira mundial.
«La atmósfera de las conversaciones fue agradable y todo fue un intercambio de carácter técnico», explicó Nicolas Schlotthauer, economista del DekaBank, entidad financiera perteneciente a las cajas de ahorro alemanas. En el encuentro participaron además representantes del Deutsche Bank, el banco comercial más importante de Alemania, y del DZ Bank, la entidad que agrupa a las cajas de ahorro populares y de las cooperativas agrarias Raiffeisen. Asimismo, participaron expertos de Lazard Freres, el banco francés que asesora al gobierno argentino en la negociación de la deuda.
Nielsen, quien voló ayer a Roma para mantener conversaciones con acreedores italianos, reafirmó que «el gobierno argentino está realizando un esfuerzo para establecer un plan de reestructuracion sustentable e insistió en la importancia de alcanzar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) antes de anunciar una propuesta».
«El hecho de que las diferencias sobre el superávit primario sean tan grandes, entre lo que plantea el FMI (4,5%) y lo que propone la Argentina (2,5%), habla a las claras de que hay un enorme trabajo por delante durante las negociaciones en los próximos meses», opinó el economista Oliver Stoenner del Commerzbank, el cuarto banco comercial más importante de Alemania, quien no participó en el encuentro.
Nielsen reafirmó en la reunión que su gobierno mantendrá un tratamiento sin discriminaciones con todos los acreedores por igual, ya sean institucionales o individuales, y que no pagará honorarios a ningún acreedor o grupo de acreedores para no violar «el principio fundamental de equidad» entre ellos.
«Una quita de entre 60% y 70% en el valor nominal de los bonos es realista», opinó Schlotthauer, «porque hay que hacerlo de una vez por todas para que esa reestructuración de la deuda sea sustentable y duradera».
El gobierno argentino anunció que la propuesta a los acreedores se conocerá entre el 23 y el 24 de setiembre, durante la reunión del FMI en Dubai.
«Vamos a ver qué es lo que presentan», señaló Patricio Bustos-Heppe, analista del DZ Bank presente en la reunión.
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