El uso de las stablecoins, criptomonedas atadas en la mayoría de los casos al valor del dólar, no solo crece de manera acelerada en países de alta inflación como Argentina. Con la aprobación de la Ley GENIUS a mediados del año pasado en EEUU, el gobierno de Donald Trump buscó impulsar una industria que, estima el Tesoro norteamericano, podría ser de u$s3 billones para 2030.
Alertas sobre la adopción masiva de stablecoins: ¿pueden allanar el camino a otra crisis financiera global?
Analistas de diferentes think tanks, bancos centrales y organismos internacionales advierten sobre los peligros que implica la irrupción de las stablecoins dentro del mapa financiero. El gobierno de EEUU alienta su uso para consolidar la dolarización de las finanzas y estimular la demanda de bonos del Tesoro.
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¿Por qué las stablecoins pueden representar un riesgo para las finanzas?
Ese crecimiento exponencial, sin embargo, amenaza con volverse un problema para el sistema bancario tradicional y, según algunos expertos, amenaza con ser el caldo de cultivo para una crisis financiera similar a la de 2008.
Por ejemplo, el columnista del Financial Times, Martin Wolf, publicó una nota titulada "Por qué el mundo debería temer a las stablecoins", mientras que el premio Nobel de Economía, Jean Tirole, afirmó durante los últimos meses estar "muy, muy preocupado" por la falta de supervisión de las stablecoins.
Uno de los últimos en hacerlo fue Adam Posen, presidente de uno de los think tanks más importantes de EEUU, el Peterson Institute for International Economics (PIIE). "La razón por la que tenemos regulaciones es para evitar que las cosas salgan mal", afirmó durante los últimos días a la prensa danesa, y señaló que los emisores de stablecoins están sujetos a mucha menos regulación y supervisión que los bancos tradicionales.
En diálogo con Ámbito, Posen explicó que si las stablecoins "generan grandes influjos de capital desde otros activos y economías hacia el ciberespacio de las criptomonedas, en gran medida desregulado, o hacia los lugares más recónditos del crédito privado, lo que puede conducir a un ciclo de auge y caída y a la incapacidad de distinguir entre activos buenos y malos, que fueron algunas de las causas de la crisis de 2008".
El hueco legal de la Ley GENIUS
"Ley GENIUS se basa en un simple toma y daca: las stablecoins están exentas de una regulación similar a la de los bancos y, a cambio, tienen prohibido ofrecer intereses sobre sus monedas", explicó el economista de Brookings, Aaron Klein. Sin embargo, las empresas cripto rápidamente hallaron un vacío legal: llamaron "recompensas" a los intereses.
"Si no cerramos ese vacío, podría causar graves problemas que resulten en pérdidas para los tenedores minoristas de criptomonedas, un rescate de las grandes empresas de criptomonedas o una crisis financiera", advirtió Klein en un informe publicado hace unos meses.
Argumentó que "en épocas de bonanza, las exchanges cripto generan grandes ganancias y pueden ofrecer tasas de interés más altas que los bancos". En este sentido, comentó que "cuanto mayores sean las recompensas que reciben los clientes, más riesgosas serán las inversiones que generen ese dinero".
Explicó que, si bien los bancos también hacen eso, cuentan con "estrictas limitaciones, supervisión constante y un seguro federal de depósitos que cubre al 99% de los depositantes", mientras que las exchanges de criptomonedas no cuentan con esa regulación.
Citando datos del Departamento del Tesoro, afirmó que "en casos extremos, si la gente abandonara el sistema bancario para buscar mayores intereses en las stablecoins, hasta u$s6 billones en depósitos podrían salir del sistema tradicional. "Una oleada de depósitos bancarios de esta magnitud hundiría la economía, ya que los bancos necesitan depósitos para otorgar préstamos", advirtió.
Ejemplos del pasado
Desde el Fondo Monetario Internacional (FMI) también se hicieron eco de ese riesgo. En uno de sus últimos reportes, el economista Yao Zeng explicó que "al igual que los fondos mutuos y los ETF, las stablecoins carecen de las salvaguardias tradicionales, como el seguro de depósitos y el acceso directo al apoyo de los bancos centrales".
Recordó cómo en marzo de 2023, tras la quiebra de Silicon Valley Bank, la stablecoin USDC de Circle perdió temporalmente su paridad con el dólar tras perder el acceso a las reservas. A su vez, el año anterior, el colapso de la stablecoin algorítmica Terra provocó pérdidas generalizadas dentro del sector cripto.
"Cuanto más eficaces son para mantener precios estables, más se asemejan a los bancos, aunque sin seguro de depósitos ni prestamista de última instancia, lo que las hace más vulnerables a las corridas de bancos. Estas observaciones dejan algo claro: las stablecoins pueden funcionar bien en épocas de bonanza, pero pueden tambalearse en situaciones de estrés", comentó Zeng.
El mes pasado la Reserva Federal (Fed) de EEUU escribió un informe sobre las stablecoins y también recordó el caso del Silicon Valley Bank, ya que con su quiebra "demostró la rapidez con la que los depósitos no asegurados pueden desaparecer cuando la confianza se tambalea" y consideró que "una dinámica similar podría afectar a los bancos que ofrecen stablecoins durante períodos de turbulencias en el mercado de las criptomonedas".
En el mismo informe del FMI, la economista Hélène Rey advirtió que si bien estas nuevas tecnologías "podrían generar nuevas funcionalidades", además de "unificar profundamente la forma en que el capital fluye a través de las fronteras", también "podrían amenazar los ingresos públicos y retrotraernos a un mundo del siglo XIX en el que los emisores de dinero privados competían por el señoreaje, lo que fragmentaría y desestabilizaría el sistema financiero internacional".
La conexión con Trump
Por su parte, Posen argumentó a este medio que el riesgo "es inaceptablemente alto dada la falta de transparencia supervisora en los sectores de las criptomonedas y el crédito privado, las conexiones entre algunos de los emisores y distribuidores de stablecoins con otros activos no regulados/riesgosos en las mismas empresas".
A eso se le suma "el favoritismo político externo de las familias de altos funcionarios de la Administración Trump en estas empresas". El caso más claro es el de World Liberty Financial (WLF), la empresa cripto cofundada por los hijos de Donald Trump, que en 2025 lanzaron USD1, su propia stablecoin ligada al dólar. "Eso crea una falsa sensación de rescate, similar a la de 'demasiado grande para quebrar'", agregó.
Además, afirmó que "la Administración Trump y el Congreso están impidiendo la creación de una moneda digital del banco central y tratando de competir con las monedas digitales de bancos centrales de otros países de una manera comercialmente interesada, lo que, en el mejor de los casos, es miope en cuanto a los riesgos para la estabilidad financiera".
Por ese motivo, instó a derogar o modificar la Ley GENIUS para que se pueda limitar la emisión de stablecoins a entidades financieras bien supervisadas, ampliar el alcance de la regulación y la supervisión a las entidades que emiten estos activos, legislar y anunciar explícitamente que estas empresas no serán rescatadas por el Estado norteamericano por las pérdidas en criptoactivos, o restringir estrictamente las actividades de las empresas que las emitan para que no emitan ni negocien con criptomonedas altamente especulativas.
El apetito de bonos del Tesoro
A eso se le suma que las stablecoins más importantes del mundo están directamente vinculadas a la deuda del gobierno de EEUU, lo que las convierte en fundamentales para la economía estadounidense en general: USDT está respaldada en un 64,15% por bonos del Tesoro norteamericano, mientras que USDC lo está en un 33,59%, según datos de la Fed.
De hecho, Stephen Miran, el exasesor económico de Donald Trump y actualmente miembro del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), la "mesa chica" del banco central norteamericano encargada de fijar las tasas, afirmó hace unos meses que la adopción generalizada de las stablecoins podría ayudar a lidiar con su enorme deuda nacional y su déficit presupuestario.
"Mi tesis es que las stablecoins ya están aumentando la demanda de bonos del Tesoro estadounidense", afirmó Miran en un discurso pronunciado el 7 de noviembre en Nueva York. "En igualdad de condiciones, esta nueva demanda abarata el costo de los préstamos para el Gobierno de EEUU", agregó. Es más, sostuvo que la adopción generalizada de las stablecoins podría reducir las tasas de interés hasta en 0,4 puntos porcentuales.
Desde el sector cripto, de hecho, ven esa posibilidad con entusiasmo. Santiago Bullrich, director de Marketing de Buenbit, recientemente adquirida por la plataforma europea Nexo, afirmó a Ámbito que "la idea es perfectamente posible y tiene lógica: si crece el uso de stablecoins, crece también la necesidad de respaldarlas con activos líquidos, seguros y de alta calidad, y ahí los Treasuries —en particular las T-bills (Letras del Tesoro)— aparecen como el instrumento natural".
En ese sentido, consideró que el crecimiento de stablecoins "puede transformarse en una fuente estructural de demanda de deuda pública estadounidense de corto plazo". Y ahondó: "Visto así, puede ser un win-win: por un lado, EEUU puede sumar demanda incremental para su deuda y, por el otro, el ecosistema de stablecoins se vuelve más robusto al respaldarse en el activo más seguro del mundo".
De todas maneras, reconoció que "a mayor escala también aparecen desafíos: esta convergencia entre cripto y política económica requiere reglas claras, transparencia y buena gestión de riesgos para evitar efectos no deseados sobre el sistema financiero".





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