10 de enero 2026 - 07:00

Cambios en el Gobierno de Tierra del Fuego: lo que viene para redefinir su modelo económico

El recambio en Economía llega en un contexto fiscal exigente y con menos recursos nacionales. La provincia de Melella busca reordenar su esquema productivo y sostener la actividad y el empleo.

Barrozo: “Estamos esperanzados con la reactivación del sector petróleo en la zona norte”

Barrozo: “Estamos esperanzados con la reactivación del sector petróleo en la zona norte”

La renuncia del ministro de Economía de Tierra del Fuego, Francisco Devita, y de parte de su equipo abrió una nueva etapa en la gestión provincial, en un contexto atravesado por desafíos provinciales, fiscales y financieros, pero también por un debate estructural sobre el futuro del esquema productivo fueguino.

En ese marco, la llegada del nuevo titular de la cartera, Alejandro Barrozo, se inscribe en un proceso de reordenamiento interno en medio de restricciones presupuestarias, menor asistencia nacional y tensiones en la industria local.

Desde Tierra del Fuego, fuentes cercanas a la gestión relativizan la lectura de una” crisis terminal” y aseguran que el recambio responde más a una reconfiguración política y de gestión que a un colapso financiero. Admiten que existe “mucho fuego amigo y enemigo”, pero insisten en que no se trata de un escenario de descontrol. “Hay mucho de este tema, pero no es que haya tanto quilombo como se quiere instalar”, señalan en off.

Aclaran además que Devita “no se fue a ningún lado” y que continuará cumpliendo otra función dentro del esquema provincial, en un contexto donde Tierra del Fuego necesita redefinir su esquema productivo. El cambio, explican, debe leerse dentro de ese proceso más amplio.

Situación fiscal: tensiones, pero sin colapso

Las mismas fuentes reconocen que la situación financiera de la provincia es compleja, “como la de cualquier otra”, pero rechazan la idea de un colapso. “Pagamos en tiempo y forma: el aguinaldo y el sueldo del mes de enero se pagan en tiempo y forma, no hay un colapso como lo están planteando”, aseguran. “Santa Cruz, Chubut, un montón de provincias pagaron el aguinaldo en cuotas”, comparan.

Uno de los principales reclamos apunta a la relación con Nación. “Como provincia no recibimos ni un ATN desde el gobierno de Milei”, remarcan. En cuanto al adelanto de coparticipación solicitado, explican que se devolvió en el mismo mes en que fueron solicitados.

Del total de adelantos de coparticipación -unos $15.000 millones-, una parte se destinó al pago de salarios. La masa salarial de la provincia asciende a $60.000 millones mensuales.

Reconocen, no obstante, una situación compleja con proveedores. También subrayan que la provincia no logró la aprobación para el rolleo de una letra financiera y que, ante esa negativa, se decidió cancelarla en su totalidad. “Una provincia financieramente al borde del colapso ¿mantendría el pago de la deuda asociada a un endeudamiento en dólares de la gestión Bertone, pagando trimestralmente las cuotas?”, se preguntan.

Pese a todo, admiten que el margen de maniobra es limitado. “No hay ningún resorte institucional para evitar las consecuencias del actual modelo económico más que el diálogo”, afirman.

El balance de Francisco Devita, el ministro que renunció a la cartera económica

En ese marco, el ministro de Economía saliente, Francisco Devita, defendió su gestión y explicó que la Provincia sostuvo gastos que dejaron de ser financiados por la Nación. “La Provincia sostuvo programas nacionales y salarios pese a la baja sistemática de recursos”, explicó.

Devita fue contundente al señalar que, pese al alto déficit provincial, este se explica en gran medida porque el Estado Nacional “dio de baja o eliminó” programas que la provincia decidió sostener. “Fue la provincia la que se hizo cargo”, remarcó el exfuncionario.

En ese sentido, enumeró el pago del FONID a los docentes, la compensación por la disminución del subsidio al gas, la provisión de medicamentos y la continuidad del Plan Sumar para personas con menos recursos.

Desde el entorno del Ejecutivo agregan que Devita se va del Ministerio de Economía por el agotamiento propio de una gestión sin recursos adicionales, aunque aseguran que no se correrá del área económica del Gobierno. “La situación económica y financiera es difícil”, admiten.

Alejandro Barrozo y el desafío de la redefinición productiva

En ese escenario asume Alejandro Barrozo, quien llega desde la Agencia de Recaudación Fueguina (AREF). El nuevo Ministro planteó que la provincia debe mirar con atención distintas actividades en el marco de una diversificación productiva, reconociendo los desafíos que enfrenta Tierra del Fuego.

“El sector textil está muy dañado, perdió una gran cantidad de producción y empleos”, señaló Barrozo. Al mismo tiempo, expresó expectativas en torno al sector energético: “Estamos esperanzados con la reactivación del sector petróleo en la zona norte”, tras el traspaso de activos de YPF a la empresa provincial Terra Ignis.

En materia fiscal, sostuvo que Tierra Del Fuego presentó un proyecto presupuestario “austero y responsable”. También remarcó la necesidad de contar con herramientas de financiamiento de corto plazo: “Este año buscamos contar con instrumentos financieros como las letras de Tesorería, de corto plazo o dentro del mismo ejercicio”.

Estas definiciones se dan luego de que la Fiscalía de Estado rechazara readecuar el programa de emisión de letras aprobado por la Legislatura a principios de 2025. Ante ese escenario, el gobernador Gustavo Melella solicitó un anticipo de pago de impuestos a las empresas electrónicas y luego realizó un pedido al Gobierno nacional.

Ese proceso derivó en un convenio marco firmado el 2 de enero entre Melella y el secretario de Hacienda de la Nación, Carlos Guberman, que establece un desembolso de $20.000 millones en enero en concepto de anticipos financieros de la coparticipación. El acuerdo prevé que los fondos sean reintegrados dentro del mismo mes y aplica la tasa TAMAR en pesos de bancos privados.

Para lo que viene, Barrozo también destacó: “Nos apoyamos en la aprobación de las modificaciones en la Ley de Salmonicultura”. A fines de 2025 se aprobó una reforma que permite un desarrollo acuícola regulado y sostenible en determinadas zonas , promoviendo especies nativas bajo estrictos controles ambientales, aunque abrió un debate entre desarrollo productivo y protección ambiental.

“Tenemos expectativas, pero hay que ver cómo se reactiva la actividad a nivel nacional”, concluyó el nuevo ministro sobre la actividad para 2026.

Industria electrónica: números desafiantes y empleo bajo presión

Los datos de Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (AFARTE), característica del modelo económico fueguino, muestran un escenario complejo. En 2025, la producción acumulada de televisores fue de 3.200.143 unidades, frente a 2.058.270 en 2024 y 2.454.508 en 2023. En aires acondicionados, se produjeron 1.516.793 unidades, por encima de 2024 pero por debajo de 2023. En celulares, la producción alcanzó 6.263.060 unidades, lejos de las 9.717.058 de 2023.

Desde el sector explican que en 2023 la inflación era elevada y muchas veces los consumidores recurrían a los bienes durables como resguardo de valor, con financiamiento y planes de ahorro. “Entonces hubo más consumo”, señalan. En 2024 la situación fue “muy mala” y en 2025 hubo recuperación, pero no a niveles de 2023.

El dato de televisores se interpreta además por la previa de un año mundialista. A eso se sumó el acuerdo de paz social, que implicaba mantener las dotaciones entre mayo y diciembre, lo que llevó a adelantar producción. “Son dos factores que hacen que los números sean un poquito más altos, pero hay que entenderlo como la previa del año mundial”, explican desde AFARTE.

El acuerdo de paz social entre la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y AFARTE, en el marco de la baja arancelaria y la apertura a importaciones, estableció una tregua gremial y el compromiso de no despedir personal hasta el 31 de diciembre de 2025. El acuerdo venció a fines del año pasado y dejó en riesgo unos 1.000 contratos. “Nunca se planteó la idea de renovarlo”, entienden fuentes del sector.

Sin embargo, señalan que se generó una mesa de diálogo en la que se lograron avances, como el funcionamiento de los bitrenes para mejorar la logística, eficientizar el proceso productivo y hacer más competitiva la fabricación de celulares.

La mirada de los especialistas sobre el régimen fueguino

Para el economista Juan Carlos Hallak, investigador del CONICET y del IIEP (UBA), la principal medida que afectó al Régimen de Promoción Industrial fue la reducción de los aranceles a la importación de celulares, que bajaron al 8% en 2025 y llegarán al 0% el 15 de enero. “El impacto todavía no lo vimos en su totalidad”, advierte.

Hallak sostiene que sería positivo que los celulares dejen de producirse en Tierra del Fuego, ya que es el producto con peor relación costo-beneficio, el que menos empleo genera y el de menor complejidad tecnológica. “Es acertado que la única medida de importancia de sacar beneficios al régimen sea sobre ese producto”, entiende el economista. .

Para el resto de los electrónicos, remarca la reducción de impuestos internos aplicada tanto a productos locales como importados y la posibilidad de adicionar sobre el precio de retail la exención de IVA en ventas directas. “Si algo hace, favorece a Tierra del Fuego”, señala.

En términos de empleo, indica que el régimen mantiene alrededor de 9.000 puestos, por encima del piso de 2024, que fue de 7.500 tras la caída de la demanda. “No hay una crisis de empleo por el régimen; la hay porque el problema es más fiscal, por menores transferencias de la Nación”, concluye Hallak.

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