10 de enero 2026 - 00:00

Jorge Capitanich: "La reforma laboral no resuelve ningún problema y agrava otros"

El senador chaqueño se refirió a la estrategia peronista para generar propuestas alternativas y modificar el proyecto oficialista de reforma laboral. Además, estableció como prioritaria la búsqueda de una mirada consensuada sobre el contexto internacional.

Jorge Capitanich, uno de los exgobernadores que asumió una banca en el Senado el 10 de diciembre.

Jorge Capitanich, uno de los exgobernadores que asumió una banca en el Senado el 10 de diciembre.

Senado

De los siete senadores que alguna vez fueron gobernadores provinciales, el que más levantó el perfil después del recambio del 10 de diciembre es Jorge Capitanich. Establecido como una de las voces opositoras para confrontar con el Presupuesto 2026 libertario, aprobado en la última semana del año pasado con respaldo de algunos miembros del peronismo, el chaqueño participa de las reuniones que tiene el justicialismo para ofrecer alternativas en el próximo debate central que tendrá el Congreso: la reforma laboral.

En el receso de enero Capitanich continúa inquieto. En su despacho tiene una pizarra en la que se registra la discusión con sus asesores acerca de la composición del equilibrio fiscal oficialista. Sobre su escritorio está el último documento que elevó a la presidencia del Senado: un pedido de anulación de los DNU 614, 615 (ambos del 2024) y 941 (este, del último día del 2025), todos vinculados a la composición del Servicio de Inteligencia Nacional. Detrás de su silla reserva dos fotos con el Papa Francisco y otras que lo retratan junto a líderes globales, observados en este momento de ajedrez geopolítico decisivo.

La mayoría de esos temas fueron abordados en un diálogo que tuvo el senador en exclusiva con Ámbito, en donde plasmó su mirada acerca del conflicto internacional que involucra a EEUU y Venezuela, además de analizar la realidad interna del peronismo legislativo.

Periodista (P): Lo escuché debatiendo sobre el equilibrio fiscal. ¿Prevé empezar una discusión sobre los mecanismos de medición de la deuda de gobierno?

Jorge Capitanich (J.C.): Sí, evidentemente es uno de los temas que a mí me parece que la República Argentina tiene que hacer varias reformas, desde el punto de vista de los registros contables. Primero, la Ley 24.156 de Administración Financiera, por la administración financiera y control de gestión. Segundo, está el tema de la Ley 27.612 de Fortalecimiento de la Sostenibilidad de la Deuda Pública, para un sistema de consolidación y registro. También nos parece importante una ley de contabilidad patrimonial del sector público, porque no solamente hay que medir las variables de stock sino también las variables de flujo financiero, como es el presupuesto público. Y, por último, tenemos que tener una reforma integral de la Ley 11.672 Complementaria de Presupuesto, porque la última actualización fue en el año 2014.

Mayans Capitanich Recalde Bullrich
Mayans, Recalde y Capitanich, tres referencias del peronismo en el Senado, junto a la titular del bloque libertario, Patricia Bullrich.

Mayans, Recalde y Capitanich, tres referencias del peronismo en el Senado, junto a la titular del bloque libertario, Patricia Bullrich.

Eso constituiría conjuntamente en otra ley que a mí me parece que sería imprescindible, y yo voy a presentar en el debate legislativo, que es una propuesta que genere incentivos a las transacciones digitales, que vayan implícitamente asociados a la eliminación de la evasión fiscal y la eliminación de impuestos no extorsivos. También me parece que es significativa la necesidad de una reforma de la ley penal en forma integral con la Ley 11.083 de Procedimiento Tributario, a los efectos de lograr un muy buen sistema para los recursos del sector público, el gasto público y la deuda política con sus condiciones de sostenibilidad.

Agenda propia

P.: Esta serie de discusiones que me menciona que se van a materializar en proyectos de ley o en discusiones en comisiones, ¿es el inicio un reflejo del bloque de proponer una agenda propia? Hasta el momento lo que se conoce es una respuesta alternativa al Gobierno.

J.C.: Sí, hemos estado diseñando y elaborando propuestas con el objeto de que todas estas iniciativas legislativas, que son más o menos cien, puedan ser compartidas en un debate en el bloque, para que no sea una mera expresión de carácter individual. Yo entiendo que nosotros tenemos dos opciones: o ser meros agentes de reflexión de la iniciativa política del Gobierno o constituirnos en agentes innovadores con construcción de agenda pública y política. Para eso hay que tener una agenda legislativa propia, dinámica, flexible, que responda claramente a las demandas y necesidades sociales. Pero también hay que contar con una agenda de debate que incorpore las discusiones de las estructuras partidarias de carácter orgánico, para generar un mayor ensanchamiento en la capacidad de debate político, y a una multiplicidad de actores económicos, políticos y sociales que nos aporten ideas creativas para la solución de los problemas.

P.: ¿Cómo se da la convivencia dentro del interbloque para dar este tipo de discusiones y para que se generen estos aportes?

J.C.: Nosotros tenemos hoy en la composición del interbloque 28 miembros. Los temas pueden ser de mayor densidad de acuerdos con el resto de los bloques y esto depende de la agenda temática, que yo clasifico en internacional, nacional, regional y provincial. En la agenda provincial hay muchos temas de común acuerdo entre distintas provincias argentinas, que merecen claramente un debate muy sólido: por ejemplo, el tema del precio del combustible, que son diferenciales en algunas provincias respecto a la Capital Federal, y está el impuesto al combustible, que se actualiza por suma fija y es una apropiación por parte del Estado Nacional que no reinvierte en rutas. Este es un tema que nos tiene que unir a todos.

También está la cuestión del subsidio energético: no es lo mismo una provincia que consume alto nivel de energía eléctrica en veranos con las altas temperaturas, como en la región nordeste argentino, que en otras provincias del país. Por lo tanto, necesitamos una estrategia de subsidio económico diferencial para usuarios residenciales, para pequeñas y medianas empresas y para producción fabril.

P.: Un régimen de zona caliente vendría a ser.

J.C.: Exactamente, una zona caliente. Por otra parte, las pymes están fuertemente concentradas en nuestras provincias y se requiere un sistema de contribuciones patronales de carácter diferencial para incentivar el uso de la mano de obra. El norte del país también necesita un corredor bioceánico en los próximos 20 años, pero eso necesita una inversión de infraestructura en puertos fluviales, pasos fronterizos, energía eléctrica, redes de fibra óptica, agua potable…

Jorge Capitanich Mariano Recalde
Capitanich junto a Recalde, en el debate de plenario sobre reforma laboral.

Capitanich junto a Recalde, en el debate de plenario sobre reforma laboral.

P.: Sobre estos temas regionales, ¿usted sí ve consensos en los bloques?

J.C.: Claro, y hay otro tema de carácter provincial: la compensación del déficit del sistema previsional. Los niveles de financiamiento que tienen las cajas previsionales, que son de 13 provincias no transferidas, no se puede resolver con promesas. Esas son las cuestiones que merecen un debate muy claro en la República Argentina. Entonces, creo que los sistemas de mayorías que se puedan construir en ambas cámaras del Congreso puede tener como vectores algunas cuestiones de correcciones de asimetría de carácter estructural por regiones, por provincias, y obviamente en el debate internacional o nacional.

En el debate internacional, nosotros tenemos que ser capaces de hablar con mucha franqueza: si el nuevo orden político internacional se impone por la fuerza y no por reglas, nosotros tenemos que ser muy claros respecto al enfoque de carácter multilateral no hegemónico.

P.: Dentro de esa posición multilateral, y en este contexto, seguro no encuentra una homogeneidad dentro del Partido Justicialista.

J.C.: No, creo que no hay homogeneidad dentro del partido. En nuestra política exterior bregamos por la tercera posición ideológica, en un esquema superador al sistema capitalista neoliberal y al sistema colectivista de carácter comunista. Entonces nosotros tenemos principios que son fundantes a la constitución de nuestro espacio y no somos belicistas. Hay muchos temas de agenda internacional que nosotros tenemos que ser coherentes. Por ejemplo, nos parece que efectivamente Maduro es un dictador porque no ha garantizado elecciones limpias ni democráticas en Venezuela, y eso merece el repudio de todo el arco político. No es menos cierto que Zelenski (NdR: presidente de Ucrania) efectivamente es un dictador porque desde mayo del año 2025 tiene aplicada la ley marcial y ha vencido su mandato por el pueblo democrático.

P.: De todas maneras, costó ver una expresión del partido sobre Maduro después de las elecciones en el 2024.

J.C.: Yo siempre he tenido una posición muy clara. Respecto a las elecciones, Lula y otros presidentes democráticos del mundo pidieron que muestre las actas, porque sin eso no se estaba garantizando un resultado transparente. Las reglas tienen que ser claras sobre si la democracia efectivamente va a ser un valor. Porque básicamente los regímenes parecen que pueden ser democráticos o autoritarios conforme a las fuerzas que puedan ejercer: si es un país de menor fuerza relativa de incidencia puede ser atacado o destrozado en opinión pública, pero si es una gran potencia puede ser respetado. Hay un problema central: ¿La Carta de las Naciones Unidas está vigente? Estamos yendo a un período en donde la reorganización del mundo va a ser de una manera absolutamente dispendiosa para las grandes potencias.

Reforma laboral

P.: Regresamos a la Argentina. En este Senado se reunió su bloque con la CGT por la reforma laboral, cuyo tratamiento se postergó hasta febrero. ¿En qué proceso se encuentran ahora?

J.C.: Hemos tenido la posibilidad de generar aportes respecto al proyecto de ley denominado pomposamente “Modernización laboral”, que tiene dos partes: una reforma tributaria encubierta y una reforma laboral propiamente dicha. Dentro de esta reforma laboral se vulnera la capacidad de negociación colectiva pero también se violan y se alteran los derechos del trabajador. Hay algunos componentes que pueden formar parte de un análisis racional, como el régimen de incentivos para las medianas empresas, que puede ser un factor propositivo para inversiones en el país si se da en un contexto de crecimiento y de desarrollo; pero está demostrado que ninguna reforma laboral implica aumento del empleo y que los mecanismos de flexibilización laboral, tal cual están estipulados en este proyecto, generan un desfinanciamiento al sistema de seguridad social, al régimen de obras sociales y a las provincias. En definitiva, este proyecto no resuelve ningún problema y agrava otros.

Senadores peronistas CGT Reforma laboral
Una vez conocido el proyecto oficialista, la CGT y legisladores peronistas se reunieron para diseñar la estrategia opositora.

Una vez conocido el proyecto oficialista, la CGT y legisladores peronistas se reunieron para diseñar la estrategia opositora.

P.: ¿Ve margen de introducción de las alternativas que ustedes propusieron en una futura reforma?

J.C.: Nosotros la propusimos, ellos quedaron en recibirla, pero hasta ahora su dictamen propio pasó como un trámite. La verdad es que no hemos tenido un diálogo con otras fuerzas para tratar de modificar la tendencia, pero vamos a hacerlo. Vamos a hacer el máximo esfuerzo para interactuar con los otros bloques y que nos permita tener otras capacidades de interacción.

Pero te reitero: si vos desfinanciás las obras sociales, es para justificar el proceso de intervención directa e indirecta con el objeto de reorganizar el sistema sanitario hacia otro que va a ser cada vez más desequilibrado e inequitativo. Segundo, si vos bajás el tema de seguridad social, perjudicás claramente a los jubilados actuales y futuros, pero a su vez también estás estableciendo un financiamiento a las grandes empresas de ajuste estructural del empleo por la sustitución tecnológica. Y eso me parece gravísimo. Tercero, si efectivamente lo que estás haciendo es generar un debilitamiento de las organizaciones sindicales es a los efectos de propender a que el salario sea una variable de ajuste estructuralmente definido por el modelo económico.

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