Alivio: no bajó temperatura y ayer no hubo corte de gas

Economía

La temperatura fue ayer menos baja de lo que se esperaba, y esto, combinado con la luminosidad del día y las salidas por las vacaciones de invierno, mantuvo contenido el consumo de gas y electricidad en los domicilios particulares.

Así se pudo sostener el suministro del fluido para las industrias con contrato firme en el área metropolitana Buenos Aires y en buena parte del país. Tampoco hubo dificultades con el GNC, y en el caso de la electricidad, la demanda estuvo ayer por debajo de lo proyectado.

La primera jornada de las vacaciones de invierno salió así a la medida de las expectativas del gobierno, que desde el día de la nevada en Buenos Aires sostuvo que aquella era la semana más crítica, y que todo se aliviaría con el receso que empezó ayer.

No obstante, todavía es prematuro para afirmar que «lo peor ya pasó», aun cuando es una frase que ayer se escuchó mucho en los despachos oficiales. Los problemas con el gas dependen de la intensidad y de la persistencia del frío: a más días de frío intenso, aunque no sea polar, las cañerías pueden tender a bajar presión, y la única manera de recuperarla es restringir a los usuarios que utilizan la red, por lo cual habrá que ver qué pasa en los próximos días.

El presunto corte de GNC puso de nuevo en alerta a estaciones de servicio que venden exclusivamente ese producto, y que llegaron a pedir al gobierno una compensación para cubrir costos fijos por los días de corte de mayo y este mes.

De todas formas, la interrupción del suministro -más allá de las polémicas actitudes del secretario Guillermo Moreno- ya sea a través del corte de GNC o del gas a industrias no es una decisión política, sino que se debe a cuestiones técnicas y a que la ley vigente obliga a que el usuario domiciliario sea el último en sufrir cortes, porque no tiene posibilidad de reemplazo.

  • Sin importaciones

    Hay también algunas versiones de falta de gasoil en estaciones de servicio, que en parte obedecerían a que petroleras locales están vendiendo el producto a generadoras eléctricas y todavía no entraron las primeras importaciones por el proyecto Energía Total.

    Pero también estaría influyendo cierta preocupaciónpor parte de las estacionesde servicio que en los días de corte de GNC tuvieron problemas con el gasoil, porque las petroleras privilegiaron camiones para las naftas que son las que reemplazan al gas vehicular.

    Ayer comenzó la inscripción en el registro para el proyecto Energía Total, y las empresas interesadas tienen hasta el 31 de este mes para completar formularios y documentación. También se publicó en el Boletín Oficial el reglamento del proyecto, documento que las petroleras requerían para ingresar combustible importado.

    En la disposición que corresponde a la Subsecretaría de Coordinación del Ministerio de Julio De Vido, queda claro que las refinadoras no podrán entregar gasoil o fueloil a industrias que adhieran al programa, sin antes abastecer normalmente al mercado local. Esto implica que el plan se basa, en su mayor parte, en producto importado, y que la diferencia entre el valor de esa mercadería y el gas o electricidad que se sustituya será afrontado por el fisco.

    El objetivo oficial es lograr un excedente de 5,8 millones de metros cúbicos de gas que permitan reemplazar a las represas del Comahue que se están quedando sin agua, hasta que empiece el deshielo en octubre. La adhesión de las industrias es voluntaria y depende de las instalaciones con que cuenten, pero en primera instancia el proyecto iría más allá de los días de interrupción del servicio, de modo de reservar gas para los momentos de necesidad dentro de la crisis eléctrica.

    Las empresas que se registren deben informar la sustitución mensual estimada en metros cúbicos de gas y en megavatios de electricidad, y también describir las instalaciones para almacenamiento de combustible y habilitación de éstas.

    Desde el lado de las petroleras, por ahora adhirieron Repsol YPF, Petrobras y Esso, las que deben comprometerse a importar una cantidad máxima de gasoil, fueloil y GLP a importar en el marco del programa.

    El único impuesto que continuarán pagando las industrias beneficiarias por el combustible sustituto será el IVA. Los fletes y seguros también quedan a cargo del Estado. En principio, las petroleras deberían afrontar el mayor costo de almacenamiento y transporte.

    El plan es por 90 días contados a partir del viernes pasado y tiene un costo fiscal de 310 millones de dólares.
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