10 de diciembre 2002 - 00:00

Aquí, afuera, todo fue de mala onda

Aquí, afuera, todo fue de mala onda
Contras, para elegir; incentivos positivos, ninguno. El mundo se mostró en fuerte descender -con otra joyita de la Bolsa norteamericana- y, por esta vez, los mervales no pudieron hacerse los independientes. Es que, en lo interno, se jugaba ya con el bolillero de nombres para reemplazo de la intempestiva salida del titular del Banco Central, lo que se intentaba ir reciclando como noticia positiva, ante la evidencia de una renuncia aceptada. Todo se volcaba a acentuar un poder mayor para Lavagna, convertido en el «iluminado» de turno de nuestra economía...

• Buenas & malas

Dentro del desorden de una fecha de bajas importantes, que desarmó esa armonía de superficie que se pretendía, quedaron emergentes tres papeles que -por esta vez- pueden adosar ciertas condiciones intrínsecas, más allá del simple juego voluntarista. En Celulosa, en Aluar, en Ledesma, se pudieron verificar tres sostenes de una jornada contraria. Con ritmos empresarios que poseen chances para poder sacar partido del escenario, superaron a papeles que sintieron fuerte la salida intempestiva de inversores. La defensa ensayada pasó por un volumen en contracción, donde de $ 57 millones de efectivo, más de $ 36 millones pasaron por CEDEAR. El Merval llegó a sostener lo previo, pero después hizo un derrape a los «501» puntos, para concluir en «504» y marcando 2,5 por ciento de caída. Deslindar si esto fue imitativo, o con casual propio, se verá en los días siguientes. La semana abrió con «sucundún» mundial...

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