16 de febrero 2004 - 00:00

Argentina pide más tiempo para acordar con bonistas

La misión del FMI comienza a trabajar hoy en Buenos Aires. Avalará las cuentas fiscales de 2003 y continuará con la revisión del acuerdo entre la Argentina y el organismo. El gobierno está convencido de que no habrá problemas en la aprobación de metas antes del 9 de marzo. La discusión central pasará por la reestructuración de la deuda. El equipo económico le dirá al FMI lo que el mercado ya sabe de hace tiempo: la Argentina no llegará a terminar de definir la negociación en junio, fecha fijada en la carta de intención. Prometerán concretar la oferta en abril y finalizar el proceso en setiembre. El gobierno quiere anunciar en ese momento la salida del default. Roberto Lavagna, que se demora por demás en la negociación, argumenta que llevó más de lo previsto la elección de sindicato de bancos ante la tardanza del FMI en aprobar la primera revisión. El secretario de Finanzas alemán, Hans Eichel, que llega hoy a la Argentina, se sumará a la presión de los funcionarios del Fondo para acelerar la negociación con bonistas defaulteados. En estas dos semanas de visitas del Fondo habrá otros temas en juego: renegociación con privatizadas, coparticipación federal, saneamiento de bancos y la reforma laboral en el Congreso. Se supone que esta vez el Fondo no estará tan rígido en estos temas para no entorpecer el ánimo del gobierno para decidir el pago de 3.100 millones de dólares que vencen en marzo.

Argentina pide más tiempo para acordar con bonistas
El equipo económico se comprometerá ante la misión del FMI que comienza hoy las negociaciones en Buenos Aires a culminar la reestructuración de la deuda en default, a más tardar en setiembre. Esto significa que el proceso demorará tres meses más de lo que estaba comprometido en el acuerdo firmado el año pasado, ya que en el punto 20 establecía que «para mediados de 2004» debía estar finalizado.

Entre los pasos que se darán para la renegociación de la deuda figuran los siguientes:

Esta semana se terminarán de cerrar los contratos con el sindicato local de bancos, que actuará en la reestructuración con los inversores minoristas locales. Está conformado por Galicia, Francés y Nación. Es el paso posterior a la designación de las entidades internacionales (Barclays, Merrill Lynch y UBS).

• En marzo habrá un road show del equipo económico para contactarse con los acreedores y determinar cuáles son las expectativas, con el objetivo de diseñar la propuesta final.

• Según explicaron en el Palacio de Hacienda, la oferta se concretará en el plazo de «50 a 60 días», es decir, que estará lista para principios de abril.

• Desde ese momento serían necesarios entre cuatro o cinco meses para llevar adelante un proceso que será complejísimo. Incluye el rescate de los títulos en default (152 en ocho jurisdicciones) y la emisión de nuevos bonos.

La exigencia que traerán los técnicos del Fondo es que la propuesta abarque a la mayor cantidad de acreedores posible. Por eso,
se descuenta que deberá producirse una mejora respecto a la propuesta inicial de quita nominal de 75% que ofrece el gobierno, aunque el Ejecutivo insiste en que esto es inmodificable.

La explicación sobre los tiempos que maneja el equipo económico correrá por cuenta del secretario de Finanzas,
Guillermo Nielsen, que recién el jueves mantendrá una reunión a fondo con los funcionarios del organismo internacional que están llegando al país. La misión del FMI, que comenzó a arribar ayer y permanecerá por dos semanas (hasta el viernes 27), está encabezada por los encargados del caso argentino, John Dodsworth y John Thornton.

• Análisis

De acuerdo al cronograma que maneja el organismo, tras este período de examen (correspondiente a la segunda revisión de metas), el staff se tomará una semana más para analizar las conclusiones con las máximas autoridades del FMI en Washington. Luego se pronunciará el director gerente del organismo, Horst Köhler, quien ratificará si recomienda la aprobación de las metas al directorio.

En Economía esperan que todo el proceso de aprobación (por lo menos hasta el pronunciamiento de Köhler) estará concluido antes del 9 de marzo.
Ese día el gobierno debe pagarle al Fondo un vencimiento de u$s 3.100 millones y el presidente Néstor Kirchner ya anunció que sólo lo hará en caso de recibir un guiño desde Washington.

En los próximos días habrá reuniones técnicas para establecer con mayor detalle cuál es la verdadera capacidad de pago del gobierno. En parte, este trabajo fue realizado durante la cumbre de Miami que mantuvo el ministro de Economía, Roberto Lavagna, con el director gerente del FMI, Horst Köhler.

Incluso, comenzarían las primeras discusiones respecto al superávit primario que deberá cumplir la Argentina a partir de 2005, aunque ese tema debería ser tratado -en realidad- en la tercera revisión, prevista para mediados de año. Desde ya, la postura de Lavagna es no moverse del superávit actual equivalente a 3% del PBI.

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