31 de diciembre 2002 - 00:00

Artilugio legal frenó alza de los quebrantos en 2002

Artilugio legal frenó alza de los quebrantos en 2002
La vigencia de la ley de quiebras, que restringe al máximo la posibilidad de avanzar en un proceso judicial dentro de una empresa con dificultades económicas y financieras, frenó el alza de los quebrantos durante 2002. En los 10 meses y medio de trabajo de los tribunales comerciales de la ciudad de Buenos Aires, que por su tamaño e importancia representan a los de todo el país, la cantidad de empresas y particulares con este tipo de problemas llegaron a los 2.325 casos, lo que implica un aumento de sólo 1% contra el total de 2001. Si se tiene en cuenta la grave crisis económica que se vivió este año habría que esperar un verdadero estallido de la variable, pero la de quiebras lo impidió. Lo que no pudo detenerse sin embargo, es que haya una abrumadora cantidad de concursos presentados y proveídos. Este indicador llegó a los 1.294 casos, lo que implica un aumento de 25% contra la cifra de 2001. Por su parte, las quiebras fueron 1.031, lo que representa una baja de 9% frente al año pasado cuando no existían las restricciones legales para presentar un proceso de quebranto.

Como todo año malo para los quebrantos, abundaron los casos complicados y notorios.

•Mes terminal

El peor mes del año fue marzo, cuando la cantidad de empresas y particulares con este tipo de problemas se triplicó. Aparecieron ese mes la textil Alpargatas, donde la Justicia determinó un pasivo de más de 279 millones de pesos. Hay que recordar que en su momento, la salida de la convertibilidad se justificó para ayudar a empresas de este tipo. También figuró ese mes el concurso de Gas Nea, que distribuía gas en las provincias de Corrientes, Formosa, Chaco, Misiones y Entre Ríos, y que denunció un pasivo de 125.462.684 pesos. También apareció el concurso de Asurix Buenos Aires y Operadora de Buenos Aires, que tenían a su cargo la provisión de agua en la provincia de Buenos Aires y que en total sumaron pasivos por 25 millones de pesos. Como para demostrar que ese mes fue terminal para las empresas privatizadas y de servicios públicos, figuró en el listado de quebrantos la concesionaria Ferrovías que maneja el Ferrocarril Belgrano Norte que cumbre el trayecto Retiro-Villa Rosa. Más adelante también tuvieron que presentarse en concurso Yacimientos Carboníferos de Río Turbio, con deudas por más de $ 15 millones.

También en marzo debieron recurrir al llamado a concurso, la empresa Ferrum, fabricante de artefactos sanitarios con un pasivo de más de 47 millones de pesos, Cipriani Dolci, con deudas por 1,4 millón de pesos y Marta Harff, dedicada a la fabricación de cosméticos.

Como el caso de Alpargatas, hubo otras empresas industriales de origen argentino que no vieron los beneficios de la devaluación y debieron recurrir a un concurso. Se pueden mencionar así el fabricante de motocicletas Juki, el de artículos para el hogar Eskabe San Luis, el fabricante de fuegos artificiales Cadenacci, las textiles Etam SA y Bowen SA y Delos Sudamericana.

•Recurso

Uno de los protagonistas del año, al mencionar la cantidad de concursos a los que debió recurrir, es el grupo Exxel. En marzo debió presentar en este tipo de recurso judicial a sus principales empresas textiles: Vesuvio (Lacoste) y Los Amberes (Paula Cahen D'Anvers), la fábrica de alfajores Havanna y la Panificadora Argentina, un caso vinculado al concurso de Fargo. No fue éste un buen año para los medios de comunicación. Dentro del sector aparecieron en el listado de concursos de 2002 Radio Emisora Cultural SA y Solavi SA (nombre y concesionario de la explotación de radio «Rivadavia»), Editorial Coyuntura (que publica la revista «Mercado»), Metro Argentina (que publicaba el diario gratuito «Metro»), la agencia de publicidad Ratto SA, el periódico «Gazeta Mercantil Mercosur» y Urban Planet (revista «Planeta Urbano»).

En el listado de 2002 aparece también
Metrored, una de las empresas de comunicación que más invirtió a fines de la década pasada y que presentó un pasivo de más de 147 millones de pesos y a la que se le declaró la quiebra el 19 de julio.

También figura la textil
Yagmour con un pasivo de 7,2 millones de pesos, el restorán Katrine, la yerbatera Flor de Lis, Emergencias Médicas y Alegre Pavimentos.

Hubo, por cuarto año consecutivo, una gran cantidad de sindicatos y obras sociales que debieron recurrir a la solución judicial para definir su continuidad. Entre otros se pueden mencionar la Obra Social de Actores, el Sindicato de Obreros y Empleados Vitivinícolas (SOEVA), Obra Social de Trabajadores de la Prensa, Obra Social de la Industria del Vestido (con nueva fecha judicial), el Sindicato de Trabajadores del Hielo y Mercados Particulares y su obra social.

No escaparon a la crisis algunas organizaciones no gubernamentales ya que dentro de los concursos de 2002 figuran también la
Asociación del Consumidor (ADELCO), la Asociación de Beneficencia Hospital Sirio Libanés y la Sociedad Española de Beneficencia.

Hubo en la Capital Federal también tres clubes con problemas de continuidad: San Lorenzo de Almagro Asociación Civil, Club Atlético Nueva Chicago y Ferro Carril Oeste, en todos los casos con situaciones que deberán resolverse definitivamente durante el primer semestre de 2003.

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