En los últimos seis meses, los bancos incrementaron en $ 400 millones el volumen de créditos personales otorgados en el mercado. Representa un aumento de 20%, ya que el stock pasó de u$s 2.032 millones a fines de julio a u$s 2.408 millones a mediados de enero.
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Aun con esta mejora, los créditos personales (que son utilizados fundamentalmente para satisfacer necesidades de consumo) representan hoy apenas la mitad con respecto a los $ 4.800 millones que los bancos tenían de stock en diciembre de 2001, justo antes de la devaluación.
Tras la devaluación, se produjo una caída continua por los vencimientos de las cuotas y la resistencia inicial de los bancos para salir a prestar. Pero ya a fines de 2002 comenzaron a surgir algunas líneas específicas y de muy corto plazo (un año de plazo máximo).
Claro que, a partir de un fuerte aumento de liquidez en poder de las entidades, hubo un mayor esfuerzo del sistema por mejorar las condiciones de acceso, lo que produjo un incremento en los plazos de este tipo de préstamos (36 meses suele ser el límite) con consiguientes reducciones de la tasa de interés, que, de todas formas, se ubica en 18% como piso (un nivel todavía elevado).
• Confirmación
Mes tras mes, se confirma la tendencia positiva. En noviembre, por ejemplo, el incremento en el stock de créditos personales fue de 5,37%; en diciembre, de 3,39%, y en la primera mitad de enero ya se eleva a 2,48%.
Esta evolución demuestra que, además de la oferta que está en aumento por parte de las entidades, también está apareciendo de manera más significativa la demanda, lo cual indica un menor temor a endeudarse. El Indice de Confianza del Consumidor que confecciona mensualmente la Universidad Di Tella mostró, justamente, una mayor intención de compra de bienes por parte de los consumidores.
• Declinación
Otros créditos dirigidos al público están indicando un comportamiento más errático. Tanto los préstamos hipotecarios como los prendarios (es decir, con garantía real) mostraron una fuerte declinación a lo largo del año y recién ahora comienzan a notarse signos de una leve recuperación. En el caso de los primeros, la reducción del stock llegó a 16,5% en 2003, mientras que los créditos destinados a la compra de auto-móvil bajaron 33,4%.
En cuanto al total de créditos otorgados por los bancos, el punto de inflexión llegó en agosto, cuando se detuvo la caída que prácticamente se prolongó desde mediados de 1999. En los últimos meses, se produjo una muy leve mejora, pero en las entidades auguran que habrá una fuerte recuperación a partir de marzo o abril, cuando las empresas requieran financiamiento para planes de expansión.
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