21 de enero 2004 - 00:00

Aun forzando el gasto se logro buen superavit

El gobierno presentó ayer los datos fiscales de 2003, mostrando que el superávit primario fue de $ 8.676,9 millones, unos $ 890 millones más que lo acordado con el Fondo Monetario. Se dijo además que se sobrecumplió la meta de un superávit: llega a 2,3% del PBI (con provincias casi 3%) para todo el año pasado. El objetivo pactado era 2,1%. Las cuentas son positivas, pero hay otra forma de interpretarlas. En realidad, y si se hubiera respetado a rajatabla el gasto público presupuestado originalmente para 2003, el superávit podría haberse incrementado en estos $ 3.000 millones y haber superado así los $ 11.600 millones. Ese era el dato que había llegado al FMI a mediados de noviembre y por el cual presionó la número dos del FMI, Anne Krueger, para que se acelere el pago a los acreedores de la deuda caída en default. Sin embargo, Néstor Kirchner tomó otra decisión y obligó al Ministerio de Economía a aumentar los gastos "para atender la deuda interna". Aumentó las jubilaciones mínimas, pagó 50 pesos más en diciembre a los beneficiarios de los planes Jefas y Jefes de Hogar, adelantó el pago de los aguinaldos a empleados públicos y jubilados y pensionados, y aceleró la devolución del IVA a los exportadores. Antes le había destinado unos $ 1.000 millones más a Julio De Vido para atender "obra pública", aumentar los subsidios a los ferrocarriles y mantener una aerolínea estatal. La orden fue gastar casi todo lo que se recaude de más por encima de un leve aumento de las metas pactadas con el FMI. Es, además, una actitud que se mantendrá durante todo 2004, comenzando por el primer trimestre de este año.

Aun forzando el gasto se logro buen superavit
Las cuentas del sector público cerraron 2003 con un superávit de 8.676,9 millones de pesos, con lo que en una primera lectura se cumplió con un exceso de 886,9 millones de pesos la meta pautada con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Se cumplirá, además, largamente con el porcentaje de 2,1% del PBI de superávit pautado con el organismo en el acuerdo del año pasado. Sin embargo, en una segunda lectura, los números de 2003 pueden interpretarse como la consecuencia de un fuerte incremento en el gasto público, fundamentalmente en los últimos tres meses del año. Si las erogaciones de la administración nacional se hubieran mantenido cerca de lo pautado en el presupuesto que aprobó el Congreso a fines de 2002, el superávit primario (no incluye pagos de los intereses de la deuda) podría haber superado la meta del FMI en 3.000 millones de pesos en 2003.

Los números finales del ejercicio pasado fueron presentados ayer por el secretario de Hacienda, Carlos Mosse, quien aseguró que las provincias también cumplirán con su compromiso fiscal, de lograr un resultado positivo de 0,4% en todo el año pasado. Según el funcionario, el superávit se ubicará «en torno a los 1.500 millones de pesos». Con esto, el superávit total para 2003 superará los 10.177 millones de pesos, con lo que final-mente el porcentaje final será de algo más de 2,5% del PBI pactado oportunamente con el FMI para todo el año pasado.

• Gastos sociales

La clave para la interpretación de los números finales de 2003 hay que encontrarla en la decisión que tomó Néstor Kirchner a mediados de octubre. En ese mes, desde el FMI comenzó una presión pública para que el exceso de superávit proyectado para 2003 se destine a pagar parte de la deuda en default con los acreedores privados. El jefe de Estado ordenó al ministro de Economía, Roberto Lavagna, incrementar los gastos sociales para «pagar antes la deuda inter-na», según declaraciones posteriores de Kirchner. Así se resolvió el pago extra de 50 pesos para los beneficiarios de los planes Jefas y Jefes de Hogar, el pago en diciembre de los aguinaldos del sector público a los jubilados y pensionados, la suba de las jubilaciones mínimas y el aceleramiento de la devolución del IVA a los exportadores. Todo esto, sumado al incremento en los fondos destinados a la obra pública que maneja el ministro Julio De Vido, llevó a que, de un superávit de 793 millones de pesos de octubre, se baje a 633,4 millones en noviembre y directamente a un déficit de 179,8 millones de pesos en diciembre. Hay que recordar, además, que en el último mes de 2003 la recaudación impositiva había llegado a uno de los mejores niveles del año al obtenerse 6.752,3 millones de pesos. En definitiva, y por decisión de Kirchner, el gasto creció en aproximadamente 800 millones de pesos entre noviembre y diciembre de 2003.

• Obra pública


Además del aumento en los gastos generados por las decisiones presidenciales para atender el gasto social, sobre todo, las tomadas en el último trimestre, hubo un incremento de aproximadamente 500 millones de pesos en la obra pública por encima de lo presupuestado para emprendimientos como los ferrocarriles de larga distancia, la nueva empresa aérea estatal o el aumento del subsidio a los trenes urbanos.

En total, se estima que durante la gestión de Néstor Kirchner el gasto público habría aumentado 3.000 millones de pesos, prácticamente la misma cifra que se obtuvo de sobrecumplimiento en las metas de la recaudación impositiva durante todo 2003.
Ayer, Mosse trajo algo de tranquilidad al adelantar que seguramente la situación fiscal volverá a ser holgada y el superá-vit será amplio «incluso por encima de 1.100 millones de pesos». El dato de enero, que puede ser mucho mayor a la cifra que dio el secretario de Hacienda, se debe fundamental-mente a un doble efecto. Por un lado, habrá una reducción en por lo menos 700 millones de pesos en el gasto corriente del sector público por no tener que computar los 50 pesos extra que se abonaron a los beneficiarios del plan Jefas y Jefes de Hogar y por haber adelantado el pago de los aguinaldos al sector público y a los jubilados y pensionados. Por otro lado, se espera que la recaudación impositiva esté cerca de los 6.800 millones de pesos, de los cuales más de 2.500 millones corresponderán a las liquidaciones del IVA por el consumo registrado en diciembre de 2003.

Mosse aclaró, además, que por ahora no está en estudio ningún tipo de medida para acelerar la rebaja del impuesto al cheque (pactada original-mente para el segundo semestre del año) «porque no prosperó, por ahora, el aumento del impuesto a los cigarrillos».

Las metas finales pactadas para 2004 continúan siendo de superávit de 10.000 millones de pesos, y de 12.500 millones si se suman las provincias. Ese número coincide con 3% del PBI.

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