10 de enero 2005 - 00:00

Austral amenaza con juicio para recuperar sus rutas

Esta semana, los directivos de Austral podrían llevar a la Justicia su pelea con la Secretaría de Transporte, que la semana pasada anunció la cancelación de los permisos de esa línea aérea para operar seis de sus rutas. Además, trascendió que -de no obtener una decisión favorable por parte de Transporte-a partir de mediados de semana dejarían de volar a las ciudades en cuestión; dado que casi todos ellos son destinos turísticos y que el «paro» se produciría en el pico de la temporada alta, las consecuencias serían más que complicadas para el tránsito aéreo.

Estas decisiones son contingentes al resultado que arrojarán las reuniones que mantendrán funcionarios y empresarios entre hoy y mañana; lo que quiere la empresa es que el gobierno le restituya lo antes posible su condición de línea «regular» en las rutas entre Buenos Aires y Mar del Plata, Tucumán, Corrientes, Resistencia, Iguazú y Tucumán.

• Precariedad

Sucede que el viernes pasado el organismo que pilotea Ricardo Jaime anunció que le permitirá a Austral volar a esos destinos a través de « habilitaciones precarias», con carácter de «aerolínea no regular» (categoría equivalente a una «chartera») hasta tanto se liciten esas rutas, lo que sucedería dentro de los próximos sesenta días.

Fuentes de la empresa dijeron a este diario que la medida oficial «se enmarca en las políticas discriminatorias que sufrimos por parte de las autoridades aerocomerciales, que favorecen a LAFSA con subsidios y ahora esta clase de resoluciones». En Austral, que forma parte del holding de Aerolíneas Argentinas, piensan que Jaime y su subsecretario de Transporte Aerocomercial, el ex sindicalista Ricardo Cirielli, quieren favorecer el surgimiento de LAFSA, una empresa que aún no tiene aviones (sí rutas) y cuyo personal son los despedidos de LAPA y de Dinar, a quienes se les paga el sueldo hasta tanto se la privatice.

De todos modos, lo que aduce-Transporte no deja de tener lógica: Austral no presentó en tiempo y forma los correspondientes trámites para prorrogar el uso de las rutas, y legalmente el organismo no tenía alternativa: debía darlas de baja y llamar a licitación. Pero Austral aduce que esa prórroga debió pedirse en plena crisis de diciembre de 2001/enero de 2002; posteriormente «lo hicimos, pero claro: los plazos ya se habían vencido...».

El viernes a última hora, Austral le presentó al ministro Julio De Vido -de quien depende Transporte-una nota pidiéndole la suspensión de la resolución que rechaza el pedido de prórroga para el uso de las rutas. El motivo que aduce la empresa es que los vuelos «se realicen en las mejores condiciones posibles de seguridad jurídica»; alegan que, al ser una «línea no regular», las condiciones (de cobertura de seguros, por caso) difieren de las que ofrecen las compañías «regulares».

• Rumor

«No podemos ni queremos seguir volando en estas condiciones de precariedad: si no se regulariza nuestra situación, esta semana dejamos de operar a esos destinos», dijo el informante de la empresa. Y agregó que intentarán jugar «la carta presidencial»; un rumor indica que Néstor Kirchner, al que Antonio Mata (máximo ejecutivo de Aerolíneas) le concedió el deseo de poner más vuelos hacia el Sur, le habría pedido a De Vido que intente «arreglar» el conflicto.

En la actualidad,
Austral representa cerca de 20% del mercado aéreo de cabotaje, y alrededor de 25% de la facturación del grupo que encabeza Mata. Las seis rutas en conflicto implican 40% de su tráfico aéreo. Austral emplea a unas 1.400 personas, que la semana pasada causaron no pocos inconvenientes a los pasajeros al realizar paros y manifestaciones sorpresivos, a la cabeza de los cuales se pusieron varios de los gremios que los agrupan (UALA, AAA, UPSA); llamativamente, esas medidas no fueron apoyadas por la APTA, el gremio de Cirielli.

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